JIMÉNEZ, CHIH.
Un trágico incidente ha sacudido al balneario “Las Pampas,” ubicado en la carretera Jiménez-Camargo, donde un hombre de 51 años fue gravemente herido tras ser succionado por un enorme tubo situado debajo de una alberca.
Este suceso no solo ha dejado a la víctima en estado crítico, sino que también ha desatado la indignación de sus familiares, quienes consideran que la versión oficial del accidente, reportada como “un atragantamiento,” es un intento de encubrir la falta de seguridad en el lugar.
Según lo relatado por la hija del afectado, su padre no se encontraba comiendo ni presentaba signos de asfixia; en cambio, fue atrapado por un tubo sin protección que claramente debería haber estado señalizado para evitar accidentes.
En un video divulgado por la familia, se puede observar la desesperación de al menos siete personas que intentaron liberar al hombre del agua, aumentando la gravedad de la situación hasta que finalmente alguien logró desconectar la máquina responsable, permitiendo que el afectado emergiera inconsciente.
La denuncia de la familia subraya un patrón preocupante relacionado con la seguridad en “Las Pampas.”
En el video, se escuchan gritos de desaprobación, acusando al balneario de ignorar los incidentes previos, incluyendo una tragedia ocurrida en Semana Santa, cuando un niño perdió la vida por ahogamiento en el mismo establecimiento. A pesar de estos alarmantes eventos, las autoridades locales parecen haber permanecido inactivas.
Los familiares exigen una investigación exhaustiva que no solo esclarezca las circunstancias del accidente, sino que también promueva la implementación de medidas de seguridad adecuadas en el balneario.
La creciente frustración de la comunidad ante la falta de acción de las autoridades resuena con fuerza, ya que cada día más visitantes arriesgan su seguridad en instalaciones que deberían garantizar su bienestar.
Mientras la víctima continúa su recuperación en el hospital de Jiménez, la familia mantiene la esperanza de que su historia sirva como un llamado de atención sobre la necesidad urgente de mejorar las condiciones en lugares públicos de recreación.
La seguridad debe ser prioridad, y cada vida perdida o herida en circunstancias evitables es una tragedia que podría haberse prevenido con la debida atención y responsabilidad.

