Una jueza de control vinculó a proceso a Roxana “N”, madre del menor Vicente, de tres años de edad, quien murió por golpe de calor tras permanecer por más de 12 horas dentro de una camioneta en Mexicali, Baja California.
La mujer enfrentará el proceso penal por el delito de homicidio por comisión por omisión con dolo eventual y permanecerá bajo prisión preventiva en el Centro de Reinserción Social de Mexicali, mientras se desarrolla la investigación complementaria, para la cual se fijó un plazo de cuatro meses.
De acuerdo con la Fiscalía General del Estado de Baja California, existen elementos suficientes para establecer que la víctima se encontraba en una condición de vulnerabilidad y que existía un deber jurídico de cuidado que presuntamente fue incumplido.
El caso ocurrió el pasado 2 de mayo en el fraccionamiento La Rioja, donde el menor fue localizado sin vida al interior de una camioneta Chevrolet Captiva estacionada en una zona residencial. El Servicio Médico Forense determinó que la causa de muerte fue golpe de calor, derivado de las altas temperaturas registradas dentro del vehículo.
Durante la audiencia, la defensa de Roxana presentó pruebas psicológicas y testimoniales para argumentar que la mujer atravesaba un contexto de violencia familiar, además de padecer depresión, ansiedad y afectaciones emocionales severas. También sostuvo que la acusada no se encontraba bajo los efectos del alcohol o sustancias psicotrópicas, ya que los exámenes toxicológicos resultaron negativos.
Asimismo, se expuso que Juan Carlos Meza Beltrán, padre del menor, enfrenta una vinculación a proceso por violencia familiar, además de otras investigaciones por presuntas agresiones físicas y psicológicas contra Roxana.
Mientras avanzaba la audiencia, familiares y ciudadanos realizaron una marcha pacífica en Mexicali encabezada por el propio padre del niño, quien anunció que busca promover ante el Congreso estatal una iniciativa denominada “Ley Vicente”.
La propuesta pretende modificar los procedimientos de custodia provisional para que ambos padres sean sometidos de manera inmediata a evaluaciones psicológicas y estudios de entorno familiar antes de determinar quién quedará al cuidado de los menores.
El hombre afirmó que su intención no es emitir juicios contra la madre del menor, sino generar conciencia sobre los riesgos que enfrentan niñas y niños, así como impulsar cambios legales que permitan procesos de custodia más equitativos y rápidos.