Guadalupe y Calvo, Chih.— Una violenta jornada se vivió la tarde de este sábado en la zona serrana del sur del estado, luego de que sujetos armados atacaran a balazos a un convoy integrado por agentes ministeriales y decenas de familias desplazadas que eran escoltadas hacia el municipio de Guadalupe y Calvo.
De acuerdo con información preliminar, los hechos ocurrieron sobre el camino que conecta la comunidad de Atascaderos con Guadalupe y Calvo, cuando elementos ministeriales brindaban protección a un grupo de civiles provenientes de El Durazno, municipio de Tamazula, Durango, quienes abandonaron su comunidad ante la ola de violencia que persiste en aquella región serrana.
Trascendió que el contingente estaba conformado por cerca de 100 personas distribuidas en aproximadamente 30 vehículos, mismos que avanzaban bajo resguardo policial cuando fueron sorprendidos por hombres armados que abrieron fuego contra la caravana.
La agresión provocó momentos de pánico entre las familias desplazadas, mientras los agentes repelían el ataque y solicitaban refuerzos urgentes para evitar una tragedia mayor en medio de la sierra.
Tras el atentado, corporaciones estatales y federales desplegaron un fuerte operativo en la región, incluyendo apoyo aéreo para realizar labores de reconocimiento, vigilancia y seguridad en los caminos serranos.
En las acciones participan elementos de la Agencia Estatal de Investigación, Secretaría de Seguridad Pública del Estado, Ejército Mexicano y Guardia Nacional, quienes mantienen presencia estratégica ante el riesgo de nuevos enfrentamientos armados.
Hasta el cierre de esta edición, autoridades no habían confirmado oficialmente personas lesionadas o fallecidas, debido a las complicaciones de comunicación y acceso en la zona donde ocurrió la agresión.
El hermetismo por parte de las corporaciones continúa mientras avanzan las operaciones de seguridad en Guadalupe y Calvo, una región marcada en los últimos meses por desplazamientos forzados y hechos violentos ligados a grupos criminales.