La presidenta de Claudia Sheinbaum reiteró este jueves su exigencia al gobierno de Estados Unidos para que presente pruebas contundentes en el caso contra Rubén Rocha Moya y otros nueve funcionarios y exfuncionarios sinaloenses señalados por presuntos vínculos con el crimen organizado.
Durante su conferencia matutina, la mandataria aseguró que cualquier acusación contra ciudadanos mexicanos debe sustentarse en evidencias y apegarse al debido proceso, al afirmar que “se les olvida la más importante, pedir pruebas”.
Sheinbaum subrayó que la postura de su gobierno no responde a intereses políticos, sino a una defensa de la soberanía nacional y del marco legal mexicano. Indicó que la Fiscalía General de la República únicamente procederá si existen pruebas suficientes conforme al sistema penal acusatorio y a la Constitución.
“Ningún ciudadano mexicano, sin importar si es funcionario público o no, debe enfrentar acusaciones sin un juicio justo”, expresó la presidenta, quien también rechazó las críticas surgidas tras darse a conocer el expediente abierto por la Fiscalía del Distrito Sur de Nueva York.
La mandataria insistió en que toda solicitud de detención o extradición dirigida a la Secretaría de Relaciones Exteriores o a la FGR debe incluir evidencias sólidas que acrediten los delitos señalados.
En ese contexto, Sheinbaum reveló que Estados Unidos ha rechazado 36 solicitudes de detención provisional con fines de extradición promovidas por México debido a falta de pruebas, situación que —dijo— será detallada la próxima semana tras una revisión con el Gabinete de Seguridad.
El caso tomó relevancia luego de que autoridades estadounidenses presentaran cargos contra Rocha Moya y otros funcionarios sinaloenses por presuntos nexos con facciones del Cártel de Sinaloa, relacionadas con tráfico de fentanilo, narcotráfico y delitos con armas.
El gobernador con licencia ha rechazado públicamente las acusaciones y sostiene que se trata de señalamientos infundados con motivaciones políticas.