La presidenta Claudia Sheinbaum respondió con ironía a los recientes señalamientos de la periodista Anabel Hernández y sostuvo que sus adversarios políticos intentan instalar de manera constante nuevas versiones para desacreditarla.
La controversia surgió luego de que Hernández afirmara, con base en fuentes que atribuyó al entorno gubernamental, que la mandataria presuntamente consumiría marihuana para enfrentar la presión derivada de sus responsabilidades al frente del país.
La periodista también aseguró que Sheinbaum atravesaría un supuesto estado depresivo y que médicos le habrían recomendado medicamentos ansiolíticos y antidepresivos. Hasta ahora, esas afirmaciones no han sido acompañadas de documentos, diagnósticos públicos o testimonios identificados que permitan corroborarlas.
Al referirse al tema, Sheinbaum minimizó los señalamientos y cuestionó que prácticamente cada semana aparezca una nueva versión sobre su persona o su gobierno.
La presidenta también señaló una contradicción entre las críticas de sus adversarios. Indicó que mientras algunos sectores sostienen que carece de autonomía y que sigue decisiones ajenas, al mismo tiempo le atribuyen conductas personales y decisiones que, dijo, buscan construir una imagen negativa de su administración.
Sheinbaum consideró que este tipo de acusaciones forman parte de una confrontación política más amplia y aseguró que no modificarán la manera en que conduce el Ejecutivo federal.
La mandataria defendió nuevamente su capacidad de decisión y reiteró que su gobierno mantiene una agenda propia, independientemente de los señalamientos que surjan desde la oposición o desde voces críticas de su administración.
Anabel Hernández también ha realizado en días recientes otros señalamientos contra el actual gobierno federal, entre ellos acusaciones sobre una supuesta continuidad de acuerdos entre actores políticos y grupos criminales.
En el caso de las afirmaciones relacionadas con el presunto consumo de marihuana y el estado emocional de Sheinbaum, hasta el momento permanecen como versiones atribuidas por la periodista a fuentes no identificadas públicamente y sin pruebas verificables difundidas.



