El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció una medida temporal que permitirá la importación de hasta 300 mil toneladas métricas de carne de res sin el pago de aranceles fuera de cuota, con el objetivo de reducir el costo de la carne molida para los consumidores estadounidenses.
De acuerdo con el mandatario, la disposición estará vigente durante los próximos 90 días y forma parte de una estrategia para enfrentar el incremento en los precios de este alimento, en medio de una menor disponibilidad de ganado bovino en el país.
Trump informó que existe el compromiso de que la carne que ingrese mediante este esquema sea comercializada a un precio aproximadamente 25 por ciento menor al que actualmente se registra en el mercado.
El presidente señaló que, además de ofrecer un alivio a las familias estadounidenses, la medida busca dar tiempo a los productores nacionales para recuperar el inventario ganadero, que actualmente se encuentra en niveles históricamente bajos.
Según cifras correspondientes a julio, el precio promedio de la carne molida de res en Estados Unidos se ubicó alrededor de los 6.8 dólares por libra, situación relacionada, entre otros factores, con la reducción en la disponibilidad de ganado.
Hasta el momento, Trump no ha detallado qué países podrán aprovechar específicamente la eliminación temporal de los aranceles ni cuáles serán las condiciones completas del acuerdo. Tampoco se han dado a conocer mayores precisiones por parte de las autoridades estadounidenses.
La decisión adquiere relevancia para los principales países proveedores de carne de res al mercado estadounidense. Entre ellos se encuentran Brasil, Australia, Canadá, México, Nueva Zelanda y Uruguay.
Estados Unidos se mantiene como uno de los principales mercados mundiales para este producto, por lo que la apertura temporal de hasta 300 mil toneladas métricas libres de aranceles podría tener efectos tanto en los precios internos como en las exportaciones de sus socios comerciales.
La medida ocurre además en medio de los ajustes a la política comercial estadounidense impulsados durante la administración de Trump, caracterizada por la aplicación y modificación de diferentes esquemas arancelarios para productos provenientes del extranjero.



