A medio año de la desaparición de Carlos Emilio Galván Valenzuela, su familia continúa sin conocer su paradero, en medio de señalamientos por falta de avances en las investigaciones y presuntas omisiones por parte de las autoridades.
El joven, de 21 años y originario de Durango, desapareció la madrugada del 5 de octubre de 2025 en Mazatlán, dentro del bar Terraza Valentino, ubicado en la Zona Dorada del puerto.
De acuerdo con los testimonios, Carlos Emilio se encontraba acompañado de familiares cuando, alrededor de las 2:30 de la mañana, se levantó para dirigirse al baño y ya no regresó. Posteriormente, surgieron versiones que apuntan a que habría sido sometido dentro del establecimiento y sacado por la fuerza por varias personas, sin que hasta el momento exista confirmación oficial sobre estos hechos.
El caso generó controversia debido a que el establecimiento está vinculado a un exfuncionario estatal, quien dejó su cargo tras darse a conocer la desaparición, en medio de cuestionamientos por un posible conflicto de interés.
Desde entonces, familiares y allegados han realizado protestas, jornadas de búsqueda y campañas en redes sociales para exigir su localización con vida. No obstante, denuncian opacidad en la información, así como una investigación sin resultados concretos.
A seis meses de los hechos, no hay personas detenidas ni una línea de investigación sólida que permita esclarecer lo ocurrido aquella madrugada. El caso se suma a la problemática de desapariciones en el país, donde miles de familias enfrentan no solo la ausencia de sus seres queridos, sino también la falta de respuestas institucionales.
La exigencia de la familia se mantiene firme: verdad, justicia y la pronta localización de Carlos Emilio. Mientras tanto, la búsqueda continúa.