La Policía Cibernética advierte que delincuentes utilizan imágenes enviadas desde números desconocidos para intimidar a los usuarios, amenazarlos con supuestas denuncias y exigirles dinero.
Una nueva modalidad de extorsión digital encendió las alertas de las autoridades de seguridad, luego de que la Policía Cibernética de la Ciudad de México advirtiera sobre el uso de fotografías de visualización única en WhatsApp como herramienta para engañar, intimidar y obtener dinero de los usuarios.
La Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) capitalina emitió una advertencia el sábado 24 de octubre, ante la circulación de mensajes provenientes de números desconocidos que contienen imágenes configuradas para desaparecer después de ser abiertas.
De acuerdo con las autoridades, los responsables aprovechan esta función de la aplicación de mensajería para generar situaciones de aparente gravedad y posteriormente presionar a las víctimas mediante amenazas de carácter legal o personal.
¿Cómo funciona esta modalidad de extorsión?
El mecanismo comienza cuando una persona recibe una fotografía de visualización única desde un número telefónico que no reconoce o con el que nunca ha mantenido comunicación.
Una vez que el destinatario abre la imagen, el remitente puede afirmar que el contenido fue enviado por equivocación o acusarlo de haber accedido a información privada sin autorización.
Posteriormente, los delincuentes recurren a mensajes intimidatorios en los que amenazan con presentar denuncias, iniciar procedimientos legales o divulgar información personal si la víctima no entrega determinada cantidad de dinero.
En algunos casos, los responsables utilizan otros números telefónicos para continuar con las amenazas e incluso se hacen pasar por abogados, autoridades o familiares, con la intención de dar mayor credibilidad a sus exigencias.
La Policía Cibernética explicó que esta práctica se basa en técnicas de ingeniería social, mediante las cuales los delincuentes buscan provocar miedo, culpa y desesperación para conseguir pagos o información confidencial.
Utilizan amenazas legales para presionar a las víctimas
Uno de los aspectos que más preocupa a las autoridades es el uso de supuestas consecuencias jurídicas como mecanismo de intimidación.
Los extorsionadores pueden asegurar que la persona cometió una conducta ilegal por abrir determinada fotografía, aun cuando el archivo haya sido enviado de manera inesperada y sin solicitud previa.
Mediante estas acusaciones, buscan que el destinatario actúe impulsivamente y realice depósitos o transferencias para evitar problemas que, en realidad, podrían formar parte de un engaño.
Es importante señalar que recibir o abrir una imagen enviada por un desconocido no significa, por sí mismo, que exista responsabilidad penal. Cualquier posible conducta delictiva debe analizarse conforme a las circunstancias y disposiciones legales aplicables.
Las autoridades también advierten que este tipo de fraude no depende necesariamente de que los delincuentes tengan acceso al dispositivo o a las cuentas bancarias de la víctima, pues su principal herramienta es la manipulación psicológica.
Recomendaciones para evitar ser víctima
Ante el incremento de riesgos relacionados con esta modalidad de extorsión, la Policía Cibernética emitió diversas recomendaciones para proteger a los usuarios de WhatsApp y otras aplicaciones de mensajería.
Entre las principales medidas preventivas destacan:
- Evitar abrir fotografías o archivos de visualización única enviados por números desconocidos.
- No responder a mensajes que contengan amenazas, acusaciones o exigencias económicas.
- Abstenerse de realizar depósitos o transferencias ante presuntas denuncias o procedimientos legales.
- No compartir contraseñas, información bancaria, documentos personales ni códigos de verificación.
- Bloquear y reportar los números utilizados para enviar mensajes intimidatorios.
- Conservar capturas de pantalla, conversaciones y números telefónicos como posibles elementos de prueba.
- Activar la verificación en dos pasos de WhatsApp y revisar periódicamente la configuración de privacidad.
- Informar a familiares y personas cercanas sobre esta modalidad para prevenir nuevas víctimas.
- Presentar la denuncia correspondiente ante las autoridades competentes.
Los especialistas recomiendan mantener la calma ante cualquier amenaza y evitar actuar bajo presión, ya que los delincuentes suelen establecer plazos breves para provocar decisiones precipitadas.
¿Qué hacer si ya se abrió la fotografía?
Las autoridades señalaron que, si una persona ya visualizó una imagen sospechosa y posteriormente comienza a recibir amenazas, lo más importante es no ceder a las exigencias económicas.
También se recomienda suspender la comunicación con el remitente, conservar las evidencias disponibles y acudir a las instancias correspondientes para reportar el intento de extorsión.
La apertura de una fotografía de visualización única no implica automáticamente que el teléfono haya sido intervenido o que los delincuentes tengan acceso a la información personal del usuario.
En esta modalidad, el engaño se desarrolla principalmente a través de mensajes intimidatorios y acusaciones utilizadas para generar temor.
Policía Cibernética pone a disposición canales de atención
La Unidad de Policía Cibernética de la Ciudad de México recordó que las personas que detecten intentos de fraude o extorsión digital pueden solicitar orientación a través de sus canales oficiales.
Los medios de contacto son el teléfono 55 5242 5100, extensión 5086, y el correo electrónico policia.cibernetica@ssc.cdmx.gob.mx.
Asimismo, recomendó consultar las alertas difundidas por las cuentas institucionales de la Secretaría de Seguridad Ciudadana para conocer nuevas modalidades delictivas.
Aunque la advertencia fue emitida por autoridades capitalinas, las medidas preventivas resultan aplicables para usuarios de todo el país, incluidos los estados de Durango y Chihuahua.
La expansión de las herramientas digitales también ha dado lugar a nuevas formas de fraude, por lo que las autoridades insisten en la importancia de verificar la procedencia de los mensajes, proteger los datos personales y denunciar cualquier intento de extorsión.
La principal recomendación es no realizar pagos ni proporcionar información confidencial ante amenazas recibidas por WhatsApp, especialmente cuando provengan de números desconocidos y estén relacionadas con fotografías enviadas sin consentimiento previo.



