La indignación por el feminicidio de una niña de 12 años y su abuela desencadenó hechos de violencia en el municipio de Ostuacán, Chiapas, donde pobladores lincharon a dos hombres señalados como presuntos responsables del doble crimen. Uno de ellos perdió la vida y el otro resultó lesionado.
Los hechos ocurrieron el sábado 24 de octubre, luego de que el gobernador de Chiapas, Eduardo Ramírez Aguilar, informara sobre la detención de los presuntos implicados en el asesinato de Ariana, de 12 años, y su abuela Miriam Cruz, de aproximadamente 60 años.
De acuerdo con los primeros reportes, ambas desaparecieron el lunes 19 de octubre, cuando salieron de su domicilio para realizar labores del campo. Horas después, la mujer fue localizada sin vida, mientras que la menor permaneció desaparecida, por lo que se activó la Alerta Amber y comenzó una intensa búsqueda.
Tras cuatro días de labores en las que participaron familiares, habitantes y autoridades, el viernes 23 de octubre fue encontrado el cuerpo de Ariana, confirmándose el desenlace que había mantenido en alerta a la comunidad.
El fiscal general del estado, Jorge Luis Llaven Abarca, dio a conocer que los estudios periciales determinaron que la abuela falleció a consecuencia de una hemorragia provocada por lesiones con un objeto punzocortante en el cuello.
En el caso de la menor, las investigaciones establecieron que fue víctima de una agresión sexual y que la causa de muerte fue asfixia mecánica por estrangulamiento. También se identificaron lesiones que evidenciaban signos de forcejeo y defensa.
La noticia provocó indignación entre los habitantes de Ostuacán, situación que derivó en la agresión colectiva contra los dos hombres señalados por el crimen.
Ante lo ocurrido, el gobernador Eduardo Ramírez Aguilar hizo un llamado urgente a la población para evitar actos de justicia por propia mano y permitir que las instituciones correspondientes se encarguen de las investigaciones y la aplicación de la ley.
El mandatario advirtió que responder a la violencia con más violencia únicamente genera nuevas consecuencias y pidió a los habitantes actuar con prudencia.
Mientras tanto, corporaciones de seguridad desplegaron un operativo en la localidad para atender la situación y prevenir nuevos enfrentamientos.
Por su parte, organizaciones civiles, entre ellas la colectiva 50+1, condenaron los feminicidios y exigieron justicia para las víctimas. La agrupación señaló que, con estos casos, suman 30 feminicidios registrados en Chiapas durante 2026, de acuerdo con sus propios registros.
El asesinato de Ariana y su abuela ha generado consternación y nuevas exigencias para que se garantice justicia, se esclarezcan completamente los hechos y se adopten medidas efectivas contra la violencia hacia mujeres y niñas.



