Lo que debía ser una celebración cultural se convirtió en una noche de violencia y caos en la capital francesa. La tradicional Fête de la Musique, que cada año llena las calles de París con música, arte y alegría, dejó esta vez un sombrío saldo: 371 detenidos, más de 1.000 heridos, y actos de violencia generalizada que han conmocionado a todo el país.
La noche se desbordó con incidentes violentos, entre ellos seis apuñalamientos, uno de ellos en estado crítico. En un fenómeno alarmante que crece en los eventos masivos europeos, 145 personas denunciaron haber sido víctimas de pinchazos con jeringas, un acto considerado por las autoridades como una forma de agresión química o intento de sumisión.
Las fuerzas del orden también sufrieron las consecuencias del caos. Al menos 13 policías resultaron heridos mientras intentaban contener disturbios y enfrentamientos en varios puntos del centro de París. Además, la violencia callejera escaló con la quema de 51 vehículos, escenas que recordaron los peores disturbios urbanos vividos en la ciudad en décadas.
El ministro del Interior, Gérald Darmanin, calificó los hechos como “inaceptables” y anunció una investigación exhaustiva: “La Fête de la Musique no puede ser rehén de la violencia. Vamos a identificar y castigar a todos los responsables.”
Los servicios de emergencia se vieron completamente desbordados durante la noche. Hospitales de la región Île-de-France reportaron saturación en urgencias debido a la afluencia masiva de heridos, algunos por intoxicación, otros por lesiones durante las estampidas o peleas callejeras.