El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró que no está interesado en renovar el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), al considerar que su país obtiene mayores beneficios actuando por cuenta propia y que no depende comercialmente de sus socios norteamericanos.
Durante una conferencia de prensa en la Casa Blanca, el mandatario señaló que Estados Unidos no necesita los productos ni los recursos provenientes de México y Canadá, mientras que ambos países sí requieren del mercado estadounidense. Además, afirmó que existen déficits comerciales con sus vecinos y sostuvo que la relación debería ser más favorable para su país.
Las declaraciones ocurren en un momento clave para el futuro del acuerdo comercial, ya que el próximo 1 de julio se cumple una fecha importante dentro del proceso de revisión del tratado, firmado durante el primer mandato de Trump para sustituir al TLCAN.
Aunque el presidente estadounidense dejó abierta la posibilidad de no impulsar una extensión del acuerdo, el T-MEC permanecería vigente durante varios años más, salvo que alguno de los países decida retirarse formalmente mediante el procedimiento establecido.
El tema cobra relevancia debido a la estrecha integración económica entre las tres naciones, especialmente en sectores como la industria automotriz, manufactura, energía y comercio de autopartes. México y Canadá figuran entre los principales socios comerciales de Estados Unidos, con intercambios que alcanzan cifras multimillonarias cada año.
Las declaraciones también se producen en medio de tensiones comerciales derivadas de los aranceles impuestos por Washington a sectores estratégicos, particularmente el automotriz y el acerero, temas que continúan siendo motivo de negociación entre los gobiernos involucrados.
Se espera que en las próximas semanas continúen las conversaciones entre Estados Unidos, México y Canadá para definir el rumbo del acuerdo comercial que regula gran parte de la actividad económica de América del Norte.