En un contexto marcado por la violencia persistente en el estado, el diputado independiente Carlos Bautista Tafolla, integrante del Movimiento del Sombrero, presentó ante el Congreso de Michoacán la iniciativa denominada “Ley Manzo”, un paquete de propuestas orientadas a fortalecer la seguridad pública, la procuración de justicia y la participación ciudadana.
La iniciativa surge tras el asesinato del alcalde de Uruapan, Carlos Manzo, hecho que, de acuerdo con el legislador, evidenció la urgencia de reformar el marco legal para responder a la realidad que enfrentan autoridades y ciudadanos. Durante la presentación, Bautista Tafolla señaló que la propuesta está inspirada en quienes han defendido causas sociales sin intereses personales ni estructuras partidistas, destacando la necesidad de recuperar ese espíritu en la vida pública.
“Las leyes deben reflejar la realidad que vive la gente. No debemos acostumbrarnos a pedir paz, debemos exigirla”, expresó el diputado al defender el alcance de su propuesta.
Ejes centrales de la Ley Manzo
La iniciativa contempla medidas específicas para enfrentar la inseguridad y cerrar vacíos legales que, según el legislador, han sido aprovechados por la delincuencia. Entre los puntos principales destacan:
Protección federal para alcaldes amenazados, con el fin de prevenir atentados contra autoridades locales.
Trámites más accesibles para ejercer la legítima defensa, bajo criterios legales claros.
Castigos efectivos para adolescentes que cometan delitos graves, dentro de un marco de responsabilidad penal.
Penas severas para quien asesine a un edil, al considerarlo un ataque directo contra el Estado.
Facilitación de candidaturas independientes, reduciendo trabas administrativas.
Obligación de las fiscalías de informar públicamente los avances de investigaciones relevantes.
Cero tolerancia al uso de uniformes o vehículos falsos por parte de grupos delictivos.
Sanciones penales a familiares que encubran a criminales, cuando exista participación comprobada.
Además, se incluyen dos acuerdos adicionales con los que el impulsor busca que la iniciativa marque un precedente histórico.
Violencia e inconformidad social
Bautista Tafolla subrayó que Michoacán vive un ciclo de violencia que no da tregua, con asesinatos, secuestros y enfrentamientos constantes, lo que exige respuestas inmediatas y no solo discursos. Asimismo, criticó la resistencia política a permitir una mayor participación ciudadana, especialmente en el caso de quienes buscan competir sin el respaldo de partidos tradicionales.
“La participación ciudadana debe ser permitida, no restringida”, afirmó, al insistir en que la inseguridad no se resolverá sin la presión activa de la sociedad.
La Ley Manzo inicia ahora su camino legislativo en medio de un clima de polarización y debate. Su eventual aprobación o rechazo marcará, según el propio legislador, la disposición real de las instituciones para enfrentar la violencia estructural que afecta a Michoacán y responder a las demandas de seguridad de la población.