Lo que una mujer creyó durante ocho meses que era una relación amorosa con el reconocido actor surcoreano Lee Dong-wook terminó siendo una estafa que le costó alrededor de 23 mil 700 dólares.
La víctima, de aproximadamente 30 años, relató que comenzó a intercambiar mensajes privados con una persona que se presentó como el protagonista de producciones como Goblin y El zorro de nueve colas.
Con el paso de los meses, las conversaciones adquirieron un tono romántico. El impostor llegó a hablarle de matrimonio y de futuros encuentros entre sus familias, generando en la mujer la confianza de que mantenía una relación real con el artista.
Sin embargo, durante los ocho meses de comunicación nunca tuvieron un encuentro presencial ni realizaron una llamada telefónica.
El engaño tomó un giro económico cuando el supuesto actor afirmó encontrarse fuera de Corea del Sur por motivos de trabajo y aseguró haber enviado a la mujer un costoso regalo, cuyo valor habría ascendido a 700 millones de wones.
Posteriormente le hizo creer que el paquete había quedado retenido en la aduana y que era necesario cubrir diferentes gastos para poder liberarlo.
Convencida de que estaba ayudando a quien consideraba su pareja, la mujer realizó varias transferencias bancarias. Al final perdió aproximadamente 23 mil 700 dólares, dinero que hasta ahora no habría logrado recuperar.
El caso llevó a la agencia que representa a Lee Dong-wook a emitir una advertencia ante la existencia de personas que utilizan las identidades de sus artistas para contactar a seguidores mediante redes sociales y servicios privados de mensajería.
La empresa aclaró que sus representados no solicitan dinero, información personal ni objetos de valor a sus seguidores por estos medios y tampoco establecen conversaciones privadas para organizar encuentros.
El caso vuelve a poner la atención sobre las llamadas estafas románticas, en las que los responsables construyen durante semanas o meses una relación de confianza con sus víctimas para posteriormente solicitar dinero mediante emergencias, regalos retenidos, enfermedades u otros argumentos.
Situaciones similares han utilizado anteriormente la identidad de celebridades internacionales, por lo que representantes de artistas han pedido a sus seguidores desconfiar de cuentas que soliciten transferencias o información personal haciéndose pasar por figuras públicas.



