No solo basta con ignorar llamadas sospechosas o evitar abrir enlaces extraños. La Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef) ha lanzado una seria advertencia: los estafadores ahora también pueden clonar tu número de celular para robar tus datos personales y acceder a tus cuentas más sensibles.
Este tipo de fraude, conocido como “SIM swapping” o suplantación de identidad móvil, va en aumento en México. El objetivo de los delincuentes no es solo molestarte con llamadas o mensajes, sino apoderarse de tu línea telefónica para interceptar códigos de verificación, contraseñas temporales y acceder así a tus cuentas bancarias, correos electrónicos, aplicaciones de mensajería e incluso plataformas laborales.
¿Cómo saber si tu número fue clonado?
La Condusef explica que hay señales clave que podrían indicarlo:
- Te quedas sin señal o sin servicio, sin razón aparente.
- Tu celular comienza a comportarse de forma errática.
- Empiezas a recibir códigos de verificación que tú no solicitaste.
- Algunas apps te cierran sesión repentinamente.
En muchos casos, cuando esto sucede, el estafador ya está usando tu línea desde otro equipo.
¿Cómo logran hacerlo?
Existen dos formas comunes:
- Durante reparaciones o cambio de equipo: si entregaste tu celular a un técnico o realizaste un cambio de dispositivo, alguien pudo haber clonado tu SIM sin que lo notaras.
- A través de la red telefónica: según el Congreso y el Gobierno de Argentina, cuando haces una llamada desde tu celular, este transmite datos clave que pueden ser interceptados con equipos especializados, permitiendo que tu número sea duplicado.
Además, hay dispositivos y programas ilegales que facilitan esta práctica, y en muchos casos, solo necesitan tu número telefónico para iniciar el ataque.
¿Qué puedes hacer para protegerte?
- Activa la verificación en dos pasos en todas tus cuentas.
- No compartas tu número telefónico públicamente ni lo registres en sitios dudosos.
- Si notas comportamientos extraños en tu teléfono, contacta de inmediato a tu operador.
- Revisa constantemente tus cuentas bancarias y correos en busca de accesos no reconocidos.