Autoridades de Tamaulipas detuvieron a Sirenio “N”, señalado como presunto responsable de la agresión sexual contra una niña de 11 años que cursaba un embarazo de aproximadamente cinco meses, caso por el cual se abrió una investigación en el municipio de Matamoros.
La Fiscalía General de Justicia del Estado de Tamaulipas informó que el hombre fue detenido mediante una orden de aprehensión por su probable responsabilidad en el delito de violación equiparada agravada.
El mandato judicial fue emitido por un juez de Control de la Tercera Región Judicial, derivado de las investigaciones iniciadas por hechos ocurridos en una colonia ubicada al surponiente de Matamoros.
De acuerdo con las indagatorias de la autoridad ministerial, el imputado habría agredido sexualmente a la víctima, una menor de apenas 11 años de edad.
Tras cumplimentarse la orden de aprehensión, Sirenio “N” quedó a disposición de la autoridad judicial correspondiente para continuar con el proceso penal y determinar su situación jurídica.
Versiones difundidas a nivel local señalan que el detenido presuntamente sería padrastro de la menor; sin embargo, la información oficial de la Fiscalía citada sobre la detención se concentra en la acusación y el cumplimiento de la orden judicial.
El caso se dio a conocer luego de que la niña acudiera a una unidad médica del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), donde se detectó que presentaba un embarazo de aproximadamente cinco meses.
Posteriormente, autoridades informaron que a la menor se le practicó una interrupción del embarazo y que recibió la atención médica correspondiente.
El titular de la Procuraduría de Protección de Niñas, Niños y Adolescentes del DIF de Matamoros informó que, tras el procedimiento médico, la menor se encontraba en buen estado de salud.
Hasta el momento, no se ha informado públicamente la fecha en la que se desarrollará la audiencia inicial del detenido.
El caso continuará bajo investigación mientras la autoridad judicial desarrolla el proceso correspondiente. Debido a que se trata de una víctima menor de edad, su identidad y demás información que permita identificarla deben permanecer protegidas.



