El presidente estadounidense, Donald Trump, anunció la destitución de la fiscal general, Pam Bondi, quien ocupaba el cargo desde hace más de un año. Bondi, estrecha aliada del mandatario, será reemplazada de manera interina por el fiscal general adjunto, Todd Blanche.
Trump destacó el trabajo de Bondi en su gestión: “Pam es una gran patriota estadounidense y una amiga leal, que ha supervisado una campaña de represión contra la delincuencia que ha logrado reducir los asesinatos a niveles históricos”. Además, señaló que Bondi asumirá próximamente un nuevo puesto en el sector privado.
La salida de Bondi ocurre en medio de controversias por el manejo de los archivos relacionados con la investigación del tráfico sexual de Jeffrey Epstein, lo que generó críticas de distintos sectores, incluyendo algunos conservadores. Durante su gestión, la fiscal general abrió investigaciones contra adversarios políticos de Trump, algunas de las cuales fueron desestimadas por jueces o jurados.
Todd Blanche, de 51 años, conocido por su defensa de figuras cercanas a Trump, asumirá el cargo de manera temporal mientras se define la designación permanente. Entre sus labores recientes destacó la conducción de interrogatorios relacionados con Ghislaine Maxwell, colaboradora de Epstein.
Con esta decisión, Bondi se convierte en la segunda alta funcionaria de Trump destituida recientemente, tras la salida de la secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem.