El senador Gerardo Fernández Noroña afirmó que Morena y los partidos aliados no permitirán presiones de Estados Unidos ni aceptarán señalamientos que, aseguró, vulneren la soberanía nacional, luego de la reunión privada que legisladores de la Cuarta Transformación sostuvieron con la presidenta Claudia Sheinbaum en Palacio Nacional.
Las declaraciones del legislador ocurrieron en medio de la tensión política generada por las acusaciones realizadas en Estados Unidos contra funcionarios sinaloenses, entre ellos el gobernador con licencia Rubén Rocha Moya y el senador Enrique Inzunza, quienes han sido señalados por presuntos vínculos con integrantes del Cártel de Sinaloa.
Al salir del encuentro, Fernández Noroña señaló que durante la reunión la presidenta Claudia Sheinbaum pidió a diputados y senadores salir a territorio para informar a la ciudadanía sobre la postura del gobierno federal y defender la soberanía del país frente a las presiones internacionales.
El senador sostuvo que México no debe aceptar imposiciones extranjeras y lanzó un mensaje directo al gobierno estadounidense al declarar que “pueden hacer las listas que quieran”, en referencia a posibles investigaciones o señalamientos contra políticos mexicanos.
Asimismo, aseguró que el movimiento de la Cuarta Transformación no se “doblará” ante ningún gobierno extranjero y reiteró que no permitirán entregar la independencia, la soberanía ni la riqueza nacional.
Fernández Noroña afirmó que existen dos caminos frente a este escenario: defender la soberanía nacional o caer en el “entreguismo”, postura que dijo rechazar completamente junto con Morena, el Partido del Trabajo y el Partido Verde Ecologista de México.
El posicionamiento ocurre mientras continúa el debate político y diplomático derivado de las investigaciones y acusaciones surgidas en Estados Unidos relacionadas con presuntos nexos entre actores políticos mexicanos y organizaciones criminales.
Las declaraciones del senador generaron reacciones en redes sociales y en distintos sectores políticos, donde continúan las discusiones sobre la relación bilateral entre México y Estados Unidos, así como sobre el alcance de las investigaciones contra funcionarios mexicanos.