Chihuahua, Chih.— El centro de la capital se convirtió este sábado en un auténtico escenario de máxima alerta luego de que corporaciones de seguridad de los tres niveles de gobierno desplegaran un impresionante operativo para trasladar a seis presuntos gatilleros detenidos en distintos puntos de la ciudad.
El movimiento táctico provocó el cierre total de importantes vialidades y generó momentos de tensión entre automovilistas y ciudadanos que observaron el paso de convoyes fuertemente armados escoltando la unidad blindada conocida como la “Mamba Negra”, utilizada para movilizar a los detenidos hacia las instalaciones de la Fiscalía General de la República.
La movilización inició desde la Fiscalía Zona Centro, donde los sospechosos permanecían bajo resguardo tras ser capturados en operativos realizados en las colonias Paseos de Chihuahua y Riberas de Sacramento.
Como medida preventiva ante un posible intento de rescate, autoridades cerraron la avenida Universidad en el tramo comprendido entre División del Norte y Ramírez Calderón, mientras agentes de Vialidad desviaban el tráfico y elementos armados mantenían un amplio cerco de seguridad alrededor de la FGR.
De acuerdo con reportes preliminares, tres de los detenidos fueron capturados tras una intensa persecución derivada de un reporte de detonaciones de arma de fuego en Paseos de Chihuahua, donde sujetos armados intentaron escapar brincando por azoteas de viviendas.
Durante el operativo, corporaciones tácticas catearon un domicilio del sector, asegurando armas, droga, cargadores, equipo táctico y un vehículo Nissan Altima presuntamente relacionado con actividades delictivas.
En paralelo, otros tres sujetos fueron interceptados en un filtro de seguridad instalado en Riberas de Sacramento. Policías municipales detectaron actitud sospechosa en los ocupantes de un automóvil Suzuki negro y al inspeccionarlo localizaron una pistola calibre .45 y cinco armas largas.
La magnitud del despliegue obligó a movilizar elementos del Ejército Mexicano, Guardia Nacional, Policía Estatal, Municipal y agentes ministeriales, quienes mantuvieron vigilancia permanente durante el traslado federal.
El operativo dejó en evidencia el alto nivel de riesgo atribuido a los detenidos y el fuerte blindaje implementado por las autoridades para evitar cualquier reacción violenta durante su puesta a disposición ante la justicia federal.