La Confederación de Cámaras Nacionales de Comercio, Servicios y Turismo (Concanaco-Servytur) lanzó una advertencia sobre posibles consecuencias económicas en México tras los recientes ataques de Estados Unidos contra instalaciones nucleares en Irán, ocurridos la noche del sábado. Según la organización empresarial, este nuevo episodio de tensión internacional podría traducirse en un alza de precios en combustibles, afectaciones en las exportaciones e importaciones, así como una disrupción en las cadenas globales de suministro.
“La incertidumbre producida por estos eventos tiene impacto directo en el comercio internacional, especialmente en los precios del petróleo, divisas y cadenas de suministro, aspectos fundamentales para el sector productivo mexicano”, expresó el organismo mediante un comunicado publicado en su cuenta oficial de X (antes Twitter).
Frente a este escenario, la Concanaco-Servytur recomendó a sus cámaras afiliadas reforzar los protocolos de análisis de riesgo, dar seguimiento a los movimientos en los precios energéticos, y evaluar sus planes logísticos ante posibles contingencias. Además, hizo un llamado puntual a las Secretarías de Economía y Relaciones Exteriores para instalar mesas de diálogo con el sector privado. El objetivo: articular una estrategia que proteja el flujo comercial, el turismo y la competitividad del país ante una coyuntura internacional volátil.
La patronal también expresó su respaldo a una salida diplomática del conflicto, defendiendo el multilateralismo y el respeto al derecho internacional como vías preferentes para la resolución de controversias.
En sintonía con este planteamiento, el gobierno de México emitió un pronunciamiento oficial en el que hizo un “llamado urgente al diálogo diplomático por la paz”, postura alineada con la política exterior pacifista promovida por la presidenta Claudia Sheinbaum, quien ha reiterado su compromiso con soluciones negociadas frente a los conflictos internacionales.
El posible encarecimiento del crudo, la volatilidad del tipo de cambio y el impacto sobre los sectores turísticos y comerciales mantienen en alerta a los empresarios mexicanos, quienes buscan prevenir que el conflicto en Medio Oriente escale a niveles que desestabilicen el entorno económico nacional.