Derek Maltz, exadministrador interino de la Administración para el Control de Drogas de Estados Unidos (DEA), pidió públicamente al secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, detener a Rubén Rocha Moya y enviarlo a Estados Unidos para que responda ante la justicia de ese país por las acusaciones que enfrenta.
El pronunciamiento fue realizado este sábado 22 de agosto, después de que Rocha Moya anunciara su regreso a la gubernatura de Sinaloa tras permanecer 112 días separado del cargo mediante licencia.
Maltz reaccionó en la red social X a una publicación relacionada con el retorno del mandatario sinaloense y etiquetó directamente a García Harfuch.
“¡Rubén Rocha debe rendir cuentas por sus acciones! Los políticos corruptos brindan servicios sustanciales y críticos a los cárteles del terror. Necesitamos otra operación de arresto y deportación de alto nivel a Estados Unidos. Así que Rocha tendrá que rendir cuentas ante la justicia”, escribió el exfuncionario estadounidense.
Rocha Moya enfrenta acusaciones federales en Nueva York que lo relacionan presuntamente con la facción de “Los Chapitos” del Cártel de Sinaloa. De acuerdo con la información difundida sobre el proceso estadounidense, en caso de ser declarado culpable podría enfrentar una pena mínima de 40 años de prisión y hasta cadena perpetua.
Maltz se desempeñó como administrador interino de la DEA entre el 20 de enero y el 2 de mayo de 2025, después de una trayectoria de 28 años como agente especial dentro de la dependencia estadounidense.
No es la primera ocasión en que el exfuncionario se pronuncia sobre el caso. El pasado 6 de junio también hizo un llamado a las autoridades mexicanas, particularmente a García Harfuch, para detener a funcionarios y exfuncionarios señalados en una acusación presentada en Estados Unidos y enviarlos a Nueva York para enfrentar los procedimientos correspondientes.
En aquella ocasión, Maltz sostuvo que las organizaciones criminales requieren de redes de protección y funcionarios corruptos para mantener sus operaciones, por lo que consideró necesario actuar tanto contra integrantes de los grupos delictivos como contra quienes presuntamente les brindan protección institucional.
Rocha Moya había retomado la gubernatura
Rubén Rocha Moya anunció el viernes 21 de agosto que retomaba sus funciones como gobernador de Sinaloa, después de permanecer más de tres meses con licencia.
Al justificar su regreso, sostuvo que las acusaciones en su contra eran falsas y afirmó que no existían elementos mínimos que acreditaran su participación en alguna conducta delictiva.
Sin embargo, la Secretaría de Gobernación precisó que su decisión de regresar al cargo había sido personal y señaló que las investigaciones de la Fiscalía General de la República relacionadas con las personas señaladas por autoridades estadounidenses continuaban abiertas.
Rocha Moya compareció el pasado 26 de mayo ante la FGR en Culiacán como parte de las diligencias relacionadas con el caso.
El retorno del mandatario generó diversas reacciones políticas. Este sábado, la presidenta Claudia Sheinbaum señaló que se enteró de la decisión mediante las redes sociales y que no había sido consultada previamente.
Horas después, la mandataria publicó un mensaje en el que, sin mencionar directamente a Rocha Moya, sostuvo que “ningún interés personal puede estar jamás por encima de los intereses del pueblo y de la Nación”.
“El poder sin principios se vuelve arrogancia; el poder sin límites, abuso; y el poder que olvida al pueblo, termina enfrentándose a la historia”, expresó.
Vuelve a solicitar licencia
La controversia tomó un nuevo giro la tarde de este sábado, cuando Rocha Moya anunció que solicitaría nuevamente licencia temporal con carácter indefinido para separarse de la gubernatura.
El mandatario presentó ante el Congreso de Sinaloa la petición para ausentarse por más de 30 días y difundió el documento a través de sus redes sociales acompañado del mensaje: “Sinaloa, la nación y el movimiento de transformación están por encima de todo”.
De esta manera, la petición del exfuncionario de la DEA se produjo en medio de la polémica generada por el breve regreso de Rocha Moya al Ejecutivo estatal y las acusaciones que enfrenta en Estados Unidos.



