Familiares, amigos y vecinos se manifestaron la noche del jueves en las inmediaciones del Hospital Pediátrico de Legaria para exigir justicia para Jeremy, el adolescente de 15 años que fue apuñalado durante una riña afuera de la Secundaria Diurna Número 324 Alfonso Caso Andrade, en la alcaldía Tláhuac.
Con veladoras y pancartas, los manifestantes demandaron que el caso no quede impune, mientras el menor permanece en estado grave tras ser sometido a varias cirugías. El ataque ocurrió en las inmediaciones de la avenida Guillermo Prieto y la calle Sábila, en la colonia La Conchita, cuando estudiantes se enfrentaron en una pelea al exterior del plantel, en horario de cambio de turno.
De acuerdo con testimonios de familiares, Jeremy recibió múltiples heridas con arma blanca que dañaron órganos vitales. Su abuela, Guadalupe Mendoza, informó que el adolescente perdió el bazo, sufrió perforación en el tórax y pulmón, así como lesiones en riñón e intestino, por lo que también le fue retirado el apéndice. Inicialmente fue trasladado al Hospital General de Tláhuac, pero debido a la gravedad de las lesiones fue llevado en ambulancia de cuidados intensivos al Hospital Pediátrico de Legaria, donde permanece intubado.
La Secretaría de Seguridad Ciudadana informó la detención de un adolescente de 14 años, señalado como presunto responsable de la agresión. El menor fue presentado ante el agente del Ministerio Público especializado en justicia para adolescentes, quien determinará su situación jurídica.
En torno a las posibles sanciones, la Ley Nacional del Sistema Integral de Justicia Penal para Adolescentes establece que los menores de 12 años solo pueden ser sujetos de asistencia social; quienes tienen entre 12 y menos de 14 años pueden enfrentar un proceso, pero no se les puede imponer prisión en reclusorios para adultos. En determinados casos, y dependiendo de la gravedad del delito, un juez podría ordenar su internamiento en un centro especializado para adolescentes.
El caso ha generado conmoción en la comunidad escolar y en la zona de Tláhuac, donde padres de familia han expresado preocupación por la violencia en los alrededores de los planteles educativos. Las autoridades continúan con las investigaciones para esclarecer los hechos y determinar las responsabilidades correspondientes.