La historia de Kevin González, un joven de 18 años diagnosticado con cáncer de colon en etapa terminal, terminó en medio de dolor, amor familiar y una intensa movilización social que logró cumplir su último deseo: volver a ver a sus padres.
Kevin falleció apenas un día después de reencontrarse con Isidoro González y Anabel Ramírez, quienes permanecieron durante 25 días bajo custodia migratoria en Estados Unidos luego de intentar cruzar la frontera para acompañar a su hijo en sus últimos momentos de vida.
El caso generó indignación y solidaridad en redes sociales, donde miles de personas exigieron una respuesta humanitaria para permitir que la familia pudiera despedirse. Los padres habían solicitado previamente una visa humanitaria, pero esta les fue negada, por lo que decidieron intentar ingresar al país por otra vía, siendo detenidos por autoridades migratorias en Arizona.
Mientras Kevin permanecía delicado de salud, su historia comenzó a viralizarse en México y Estados Unidos, convirtiéndose en símbolo del drama que viven muchas familias separadas por temas migratorios y enfermedades graves.
Tras la presión pública y diversas gestiones legales, las autoridades estadounidenses aceleraron el proceso migratorio y ordenaron la deportación expedita de los padres, quienes recuperaron su libertad en Hermosillo, Sonora.
Desde ahí emprendieron un viaje por carretera de más de 16 horas hasta Durango para reunirse con su hijo. El emotivo encuentro finalmente ocurrió en la capital duranguense, donde Kevin pudo pasar sus últimas horas acompañado por su familia.
Horas más tarde, se confirmó su fallecimiento, dejando una historia que ha conmovido a miles de personas dentro y fuera del país.