Al cumplirse dos años del inicio de la actual crisis de seguridad en Sinaloa, la gobernadora interina, Graciela Domínguez Nava, reconoció que los avances alcanzados hasta ahora no han sido suficientes para que la población recupere plenamente la sensación de seguridad y atribuyó parte del escenario de violencia a decisiones políticas, desigualdades y problemas sociales acumulados durante más de tres décadas.
Las declaraciones fueron realizadas durante una Jornada de Paz en Villa Juárez, Navolato, donde la mandataria sostuvo que la situación que atraviesa la entidad no puede explicarse únicamente a partir de los acontecimientos recientes, sino que debe analizarse también desde las condiciones económicas y sociales desarrolladas durante gobiernos anteriores.
Domínguez Nava afirmó que por más de 30 años las instituciones y el poder político estuvieron, desde su perspectiva, orientados a beneficiar a una minoría privilegiada, mientras amplios sectores de la población enfrentaban necesidades, pobreza y falta de oportunidades.
“Es importante no olvidar y los invito a reflexionar que durante más de treinta años el Estado mexicano, sus instituciones y el poder político fueron lamentablemente puestos al servicio de una minoría privilegiada”, expresó.
La gobernadora sostuvo que las desigualdades generadas durante ese periodo forman parte de los factores que, con el paso de los años, contribuyeron al deterioro del tejido social y a crear condiciones aprovechadas por la delincuencia.
Señala falta de oportunidades para los jóvenes
Dentro de su diagnóstico, Domínguez Nava puso especial atención en las oportunidades que durante años tuvieron distintos sectores juveniles.
La mandataria señaló que para algunos jóvenes las alternativas se redujeron a emigrar hacia Estados Unidos, incorporarse al subempleo o involucrarse en actividades delictivas.
Desde su perspectiva, estas condiciones forman parte de las causas que deben ser atendidas si se pretende avanzar hacia una solución de fondo al problema de violencia que afecta a Sinaloa y otras regiones del país.
Por ello, planteó que la estrategia no puede concentrarse exclusivamente en operativos y presencia policial, sino que debe acompañarse de políticas relacionadas con educación, salud, vivienda, oportunidades económicas y combate a la pobreza.
Reconoce que avances en seguridad son insuficientes
A pesar de defender las acciones implementadas durante los últimos años, la gobernadora interina reconoció que todavía no se han alcanzado las condiciones necesarias para que los sinaloenses se sientan completamente seguros.
“Hay avances, pero no han logrado ser suficientes para que la ciudadanía se sienta totalmente segura”, admitió.
Sus declaraciones se produjeron este 9 de septiembre, fecha en que se cumplen dos años del inicio de la etapa de violencia que ha afectado particularmente a diferentes regiones de Sinaloa.
La crisis se intensificó a partir de septiembre de 2024, después de la captura en Estados Unidos de Ismael “El Mayo” Zambada y la posterior confrontación entre grupos vinculados con las facciones conocidas como Los Chapitos y Los Mayos.
Desde entonces, homicidios, desapariciones, enfrentamientos, ataques armados y otros hechos delictivos han marcado distintos periodos de la crisis de seguridad en la entidad.
Villa Juárez, ejemplo de recuperación, afirma
Durante su intervención, Domínguez Nava señaló a Villa Juárez como una de las comunidades donde, aseguró, se han conseguido avances para recuperar las actividades cotidianas.
Recordó que en momentos de mayor inseguridad incluso se dificultó la realización de actividades escolares, mientras que actualmente las clases y otras dinámicas comunitarias han comenzado a normalizarse.
“Antes era complicado estar aquí, no había clases; hoy todo esto se ha recuperado”, señaló la mandataria al defender la aplicación de estrategias integrales.
Para el gobierno estatal, explicó, la recuperación de espacios públicos y actividades sociales debe acompañar las acciones directamente relacionadas con seguridad.
Domínguez Nava afirmó además que su administración no pretende minimizar los episodios violentos que continúan presentándose y sostuvo que cada nuevo acontecimiento obliga a revisar y fortalecer las estrategias implementadas.
“Lo que nos interesa es que recuperemos nuestras calles”, expresó.
Sin fecha para el fin de la confrontación
La gobernadora interina evitó establecer un plazo para determinar cuándo podría terminar la confrontación criminal que atraviesa Sinaloa.
En cambio, señaló que el objetivo será mantener la coordinación entre autoridades federales, estatales y municipales e intentar extender a otras regiones los avances que su administración asegura haber registrado en Navolato y Villa Juárez.
La mandataria manifestó que la intención es recuperar de manera permanente las condiciones de tranquilidad, aunque reconoció que todavía existen pendientes importantes.
Seguridad estará en agenda durante visita de Sheinbaum
Domínguez Nava confirmó además que se mantiene prevista para el próximo 20 de septiembre una visita de la presidenta Claudia Sheinbaum a Sinaloa.
Aunque la agenda, horarios y sedes todavía se encontraban por definirse, adelantó que uno de los asuntos prioritarios será el seguimiento a la estrategia de seguridad pública.
Otro de los temas será el fortalecimiento de las actividades productivas, al considerar que la recuperación económica se encuentra estrechamente relacionada con las condiciones de tranquilidad en la entidad.
Domínguez asumió el gobierno en agosto
Graciela Domínguez Nava asumió como gobernadora interina de Sinaloa el pasado 25 de agosto, luego de que Rubén Rocha Moya solicitara licencia por tiempo indefinido.
Antes de asumir la titularidad del Ejecutivo estatal, Domínguez se desempeñó en diferentes responsabilidades públicas, entre ellas la Secretaría de Educación Pública y Cultura de Sinaloa.
A pocas semanas de asumir el cargo y en medio del segundo aniversario de la crisis de seguridad, la gobernadora enfrenta uno de los principales desafíos de la administración estatal: contener la violencia y recuperar las condiciones de normalidad en las zonas afectadas.
Mientras Domínguez atribuye parte del origen de la problemática a desigualdades y decisiones acumuladas durante administraciones anteriores, también reconoce que los resultados obtenidos hasta ahora no son suficientes.
La evolución de la seguridad en los próximos meses será uno de los principales indicadores para evaluar la estrategia del gobierno interino, en un escenario donde la atención de las causas sociales deberá coexistir con las acciones operativas para contener a los grupos criminales y recuperar la tranquilidad en Sinaloa.



