La activista ambiental Greta Thunberg denunció ante autoridades suecas un trato cruel y condiciones inhumanas durante su detención en Israel, tras ser expulsada de la flotilla Sumud, que transportaba ayuda humanitaria a Gaza. La información fue dada a conocer a través de la correspondencia revisada por The Guardian.
Según testigos y participantes de la flotilla, Thunberg fue sometida a humillaciones físicas y psicológicas:
- Arrastrada del pelo y golpeada, según el activista turco Ersin Çelik.
- Obligada a besar y sostener banderas israelíes, describiendo su situación como “advertencia para los demás”.
- Envuelta en la bandera israelí y desfilada como un trofeo, relató el periodista Lorenzo D’Agostino.
Además, la joven activista reportó a funcionarios suecos que permanecía en una celda infestada de chinches, con insuficiente comida y agua, desarrollando erupciones cutáneas y siendo obligada a permanecer sentada durante largos periodos sobre superficies duras.
Estas acusaciones fueron corroboradas por otros detenidos liberados el pasado sábado.
Por su parte, la Secretaría de Relaciones Exteriores de México informó que mantiene contacto con autoridades israelíes para garantizar la seguridad de los mexicanos en el lugar y coordinar rutas de salida conjuntas para un retorno seguro a México.
El caso ha generado indignación internacional y pone de relieve los riesgos que enfrentan activistas humanitarios en zonas de conflicto, así como las preocupaciones sobre los derechos humanos durante detenciones.