La situación en el sistema público de salud volvió a encender alarmas tras revelarse una grave escasez de insumos en el Hospital Infantil de México “Federico Gómez”, donde médicos denunciaron la suspensión de cirugías pediátricas críticas por falta de anestesia y materiales indispensables.
El personal médico del hospital —referencia nacional en atención pediátrica de alta especialidad— hizo pública una carta dirigida a la presidenta Claudia Sheinbaum, en la que advierten que niñas y niños a la espera de cirugías de corazón, trasplantes de hígado y otros procedimientos urgentes se encuentran en riesgo debido a la falta de recursos.
Los firmantes calificaron la situación como insostenible y señalaron que el hospital es la última alternativa para la atención de miles de pacientes con padecimientos graves.
“No hay otro lugar donde puedan realizarse estas cirugías. Somos la última línea de defensa”, destaca el documento.
Sin respuesta oficial inmediata
Hasta ahora, las autoridades federales de salud no han emitido una postura detallada sobre el caso. Desde el sector gubernamental únicamente se han mencionado ajustes administrativos y procesos de distribución en curso, sin precisiones sobre la situación específica del hospital ni fechas para el restablecimiento del suministro.
La falta de insumos —según el personal médico— ha obligado a suspender cirugías programadas, lo que ha generado preocupación entre padres y madres que llevan meses esperando una intervención para sus hijos.
Crisis estructural en el sistema
El Hospital Infantil “Federico Gómez” es uno de los centros más importantes del país en medicina pediátrica de alta especialidad. Su crisis se suma a señalamientos previos sobre dificultades para garantizar medicamentos e insumos en instituciones públicas, en medio de cambios administrativos y reestructuración del modelo de salud federal en los últimos años.
Diversos especialistas han advertido que la combinación de recortes presupuestales, modificaciones en los mecanismos de compra y transición institucional ha afectado la disponibilidad de insumos médicos en distintas regiones del país.
Mientras tanto, familiares de pacientes mantienen la esperanza de que la atención pueda restablecerse a la brevedad.
“No pedimos privilegios, solo que nuestros hijos puedan ser atendidos”, expresó uno de los padres que espera la reprogramación de una cirugía.
El personal médico reiteró su llamado a las autoridades federales para atender de manera urgente la situación y garantizar el abasto necesario para continuar con las cirugías y tratamientos especializados.