Un juez del Poder Judicial de Puebla absolvió y ordenó la liberación de dos exintegrantes de las fuerzas armadas que habían sido detenidos en flagrancia por un presunto secuestro ocurrido en San Martín Texmelucan, decisión que provocó inconformidad entre las víctimas y reavivó cuestionamientos sobre la actuación judicial en casos de alto impacto.
Se trata de Luis Javier N., entonces elemento activo de la Guardia Nacional, y Rogelio Sergio N., exmilitar, quienes fueron detenidos el 11 de octubre de 2023 cuando, de acuerdo con las denuncias, privaron de la libertad a dos personas haciéndose pasar como integrantes del Cártel Jalisco Nueva Generación. Sin embargo, el juez Celestino Martínez Bones, Juez de Oralidad Penal y de Ejecución, determinó que no existían pruebas suficientes para acreditar el delito de secuestro agravado.
La resolución fue emitida durante una audiencia celebrada el pasado 23 de enero, en la que el juzgador consideró que los elementos presentados por la Fiscalía no permitían establecer responsabilidad penal, pese a que el caso se sustentaba en testimonios de víctimas, evidencia material, registros telefónicos y videos de cámaras de vigilancia.
Las personas afectadas calificaron el fallo como injusto y señalaron que, a su juicio, se ignoró la flagrancia con la que fueron detenidos los acusados. “Nos soltaron a quienes nos secuestraron, aun cuando había pruebas suficientes”, expresó una de las víctimas, quien pidió a la Fiscalía General del Estado de Puebla impugnar la resolución y solicitó que el Consejo de la Judicatura revise la actuación del juez.
El caso ha cobrado mayor relevancia debido a los antecedentes que rodean al juzgador. Martínez Bones ha sido señalado anteriormente en otros procesos polémicos, entre ellos la liberación de personas acusadas de delitos graves, lo que ha generado cuestionamientos sobre posibles irregularidades y uso indebido de influencias.
De acuerdo con la carpeta de investigación, el día de los hechos los acusados arribaron armados a una vulcanizadora, donde habrían sometido a las víctimas y exigido un rescate en dólares. La situación se salió de control cuando vecinos intervinieron tras escuchar los gritos de auxilio, logrando someter a los presuntos responsables hasta la llegada de la policía municipal.
Las investigaciones también documentaron que los implicados se trasladaron en un vehículo escoltado por una patrulla de la Guardia Nacional, así como el uso de armas oficiales pertenecientes al arsenal de esa corporación. A pesar de ello, la absolución dejó sin efecto las acusaciones contra ambos detenidos.
La liberación de los exelementos ocurre mientras otros implicados en el caso, entre ellos un comandante de la Guardia Nacional y un presunto integrante de un grupo delictivo local, enfrentan procesos judiciales por hechos relacionados. No obstante, para las víctimas, la exoneración de quienes fueron detenidos en el lugar de los hechos representa un golpe a la confianza en las instituciones y un retroceso en su búsqueda de justicia.