sábado, abril 25, 2026
Chihuahua
nubes dispersas
31.5 ° C
31.5 °
31.5 °
8 %
9.6kmh
40 %
dom
31 °
lun
30 °
mar
30 °
mié
30 °
jue
30 °
Más
    InicioInternacionalLa DEA, el nuevo caballo de presión de Trump sobre México

    La DEA, el nuevo caballo de presión de Trump sobre México

    El presidente de EE UU agita a la agencia antidrogas en pleno proceso de negociación sobre seguridad binacional

    Donald Trump ha vuelto a mover una de sus piezas favoritas en la mesa de negociación: la presión al límite. Esta semana, el mandatario estadounidense colocó a la Agencia Antidrogas (DEA) en el centro del pulso con México, en un momento en que ambos países intentan cerrar un acuerdo integral en materia de seguridad. El gesto amenaza con tensar la relación con la presidenta Claudia Sheinbaum, quien ha insistido en que la cooperación con Washington debe darse en condiciones de respeto mutuo y sin subordinaciones.

    La maniobra revive uno de los mayores focos de fricción entre ambos gobiernos. Para México, la DEA representa el rostro más incómodo de la política antidrogas de EE UU: operaciones encubiertas, acusaciones de corrupción política y un historial de intervenciones que marcaron la relación bilateral en sexenios pasados. Pese a los intentos de Sheinbaum por rebajar la tensión —al minimizar un supuesto programa de entrenamiento conjunto que la DEA presentó como un relanzamiento de su colaboración en la frontera—, el trasfondo político revela que Trump no está dispuesto a soltar esa carta de presión.

    “El Gobierno de México escucha ‘DEA’ y parece que llegó el diablo, con ellos no quieren nada”, explica Raúl Benítez Manaut, especialista en seguridad de la UNAM. A su juicio, la reaparición de la agencia en el tablero refleja la estrategia intervencionista reforzada de Trump, que encuentra en la DEA un instrumento eficaz de intimidación hacia su vecino del sur.

    La memoria histórica juega en contra de la agencia: desde la operación que culminó en la muerte de Arturo Beltrán Leyva en 2009 hasta la captura del exsecretario de Defensa Salvador Cienfuegos en 2021, episodios que avivaron el sentimiento de agravio en México y llevaron al entonces presidente Andrés Manuel López Obrador a limitar las facultades de los agentes extranjeros. Sheinbaum ha reiterado que esos excesos no volverán.

    Aun así, Washington no deja de apretar. En lo que va del año, México ha reducido los flujos migratorios a mínimos históricos, ha decomisado cantidades récord de fentanilo, extraditado a capos de alto perfil y reforzado la vigilancia fronteriza. Sin embargo, la Casa Blanca ha acompañado esos reconocimientos con nuevas sanciones a bancos mexicanos, advertencias de operaciones militares extrafrontera contra el crimen organizado y denuncias de corrupción en Pemex.

    El internacionalista Arturo Rocha interpreta el movimiento como parte de una estrategia más amplia de Trump:

    “México ha dado resultados inéditos en seguridad, pero a Estados Unidos no le basta. La DEA es un caballo de presión. Al mismo tiempo, México tiene hoy más margen de maniobra: es indispensable para Washington en la lucha geopolítica de Trump contra el mundo”.

    En ese escenario, Sheinbaum enfrenta una ecuación compleja: mantener la cooperación sin ceder soberanía, aprovechar la coyuntura internacional para fortalecer su legitimidad interna y contener las tensiones con un socio que no renuncia a la presión como método. Su apuesta, ha dejado claro, no pasa por reabrir de par en par las puertas a la DEA, sino por sostener un canal de diálogo abierto con Trump bajo una premisa: cooperación sí, pero en condiciones de igualdad.

    Most Popular