La noche del martes se registró un lamentable caso de feminicidio que ha sacudido profundamente a la comunidad de General Calixto Contreras, en el municipio de Guadalupe Victoria.
Gillen Zúñiga Alvarado, una joven madre de apenas 18 años, fue asesinada de manera brutal tras sufrir múltiples heridas con un arma blanca. El principal sospechoso es su esposo, Miguel Ángel N, de 28 años.
Según reportes oficiales, alrededor de las 22:00 horas, una llamada al número de emergencias 911 alertó sobre una mujer gravemente herida en el área del cuello y con pérdida masiva de sangre. Al sitio acudieron elementos de emergencia y la unidad 067 de la Cruz Roja Mexicana, cuyos paramédicos encontraron a Lidia en estado crítico.
La joven presentaba al menos 20 lesiones punzocortantes distribuidas en cuello, tórax, abdomen y brazos, además de un probable choque hipovolémico debido a la intensa hemorragia. Fue trasladada con vida al hospital de Guadalupe Victoria, pero falleció poco después a causa de un paro cardiorrespiratorio.
De acuerdo con versiones preliminares, el agresor la había citado esa noche con el pretexto de “verse por última vez” en un lienzo charro de la localidad. En lugar de una despedida, la atacó con violencia extrema.
La Fiscalía General del Estado de Durango (FGED) abrió una carpeta de investigación por el delito de feminicidio y mantiene un operativo de búsqueda activo para localizar y detener al presunto responsable.
El caso de Gillen ha generado un fuerte clamor social por justicia, tanto en la comunidad como en redes sociales, donde usuarios y colectivos feministas exigen acciones contundentes contra la violencia de género.
Este crimen vuelve a encender las alarmas en el estado, que ha registrado un preocupante aumento en las agresiones letales contra mujeres, y pone en evidencia la urgente necesidad de reforzar los mecanismos de protección y prevención para evitar más muertes.