La gobernadora de Baja California, Marina del Pilar Ávila Olmeda, descartó de manera categórica que contemple solicitar licencia al cargo, en medio de versiones que la vinculaban con una posible salida similar a la del gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya.
Durante declaraciones recientes, la mandataria estatal explicó que en la reunión sostenida con alcaldes, legisladores federales y locales de su movimiento político no se abordó en ningún momento el tema de licencias ni posibles separaciones del cargo, sino únicamente asuntos relacionados con la coordinación institucional y el fortalecimiento del trabajo conjunto en el estado.
Ávila Olmeda subrayó que dicho encuentro tuvo como finalidad reforzar la unidad interna y la agenda de gobierno, desmintiendo que existiera algún planteamiento político o administrativo sobre su permanencia al frente del Ejecutivo estatal.
“Fue una reunión de trabajo, no se tocaron temas de licencias, para nada”, reiteró la gobernadora al ser cuestionada por medios de comunicación, al tiempo que insistió en que su administración se mantiene enfocada en la atención de los temas prioritarios para Baja California.
Las especulaciones sobre una posible separación del cargo surgieron tras la convocatoria de una reunión urgente con autoridades municipales y legislativas, lo que generó diversas versiones en el ámbito político estatal. Sin embargo, el gobierno estatal sostuvo que el encuentro respondió únicamente a la necesidad de coordinación entre niveles de gobierno.
En este contexto, la mandataria enfatizó que su administración continúa trabajando en proyectos de infraestructura, seguridad, desarrollo social y colaboración con el Gobierno Federal, destacando que la prioridad es dar continuidad a las acciones emprendidas en su gestión.
Asimismo, reiteró que no existe ningún trámite, solicitud o intención formal de licencia ante el Congreso del Estado, por lo que desestimó cualquier versión que apunte a una eventual salida anticipada de su cargo.
El posicionamiento ocurre en un ambiente político marcado por la atención nacional hacia distintos gobernadores, donde han circulado versiones, señalamientos y especulaciones sobre reacomodos políticos en diversas entidades del país.
Hasta el momento, el Gobierno de Baja California mantiene su agenda institucional sin cambios y con la gobernadora al frente de las decisiones ejecutivas en el estado.