El presidente de Argentina, Javier Milei, debió ser evacuado este miércoles por personal de seguridad en medio de una caravana proselitista en Lomas de Zamora, provincia de Buenos Aires, cuando un grupo de manifestantes lanzó piedras, ramas y otros objetos contra el vehículo en el que se trasladaba.
El incidente se produjo a cuatro días de las elecciones legislativas provinciales, previstas para el próximo domingo 7 de septiembre, en las que el oficialismo y el kirchnerismo se medirán en un clima de alta tensión política.
Milei viajaba en la parte trasera de una camioneta descubierta, acompañado por su hermana y secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, y por José Luis Espert, candidato que encabeza la lista oficialista de La Libertad Avanza. Según testigos, la caravana oficial se cruzó con un grupo de opositores que, al grito de “¡Fuera Milei!”, comenzaron a arrojar proyectiles contra el mandatario.
La custodia presidencial desplegó rápidamente un cordón de escudos y trasladó al presidente a un vehículo blindado para su evacuación. Karina Milei también fue protegida, mientras que Espert abandonó el lugar a bordo de una motocicleta conducida por un militante de su partido.
Durante los disturbios se registraron enfrentamientos entre manifestantes y efectivos policiales, que dejaron al menos tres personas heridas y dos detenidas.
Horas más tarde, ya en la residencia presidencial de Olivos, Milei publicó en redes sociales una fotografía junto a su hermana y Espert, acusando al kirchnerismo de estar detrás de los incidentes: “Los kukas, carentes de ideas, recurrieron otra vez a la violencia”, escribió.
En declaraciones posteriores, Espert aseguró que la situación “se puso muy violenta” y que la decisión de suspender la actividad respondió a cuestiones de seguridad. El vocero presidencial, Manuel Adorni, informó que ningún integrante de la comitiva resultó herido, al tiempo que responsabilizó a la oposición peronista de los hechos.