Chihuahua.— La tragedia que días atrás parecía ofrecer un rayo de esperanza terminó en la peor noticia para una familia del fraccionamiento Los Girasoles. Andrés López, un niño de apenas 4 años, falleció la mañana de este viernes en el Hospital Morelos del IMSS, luego de permanecer varios días en terapia intensiva tras quedar atrapado por el cuello en la ventana automática de una camioneta.
El accidente ocurrió mientras su madre conducía hacia el domicilio del padre del menor, ubicado al sur de la ciudad. Durante el trayecto, y sin percatarse del momento exacto, el mecanismo del elevavidrios se activó y oprimió el cuello del pequeño, provocándole asfixia casi inmediata.
Al descubrir la situación, la madre detuvo el vehículo desesperada, pero el niño ya no presentaba signos vitales. Paramédicos de la Cruz Roja acudieron al lugar y aplicaron maniobras de reanimación cardiopulmonar durante varios minutos, logrando que el menor recuperara el pulso para ser trasladado de urgencia al hospital.
Pese a los esfuerzos médicos y a la lucha del pequeño por sobrevivir, Andrés murió este viernes, confirmaron fuentes del Hospital Morelos.
La Fiscalía General del Estado mantiene abierta una carpeta de investigación para esclarecer si el hecho se derivó de una falla mecánica, un descuido involuntario o un accidente fortuito. Mientras tanto, la familia permanece devastada ante la pérdida.
El caso ha generado consternación entre los habitantes de la zona, además de reavivar el llamado de alerta sobre los riesgos que representan los elevadores eléctricos de ventanas cuando hay menores a bordo de un vehículo.