El caso que comenzó como un supuesto robo millonario de oro y plata en carreteras de Jalisco ha dado un giro radical. La Fiscalía General del Estado desmintió oficialmente que el cargamento robado consistiera en metales preciosos, como inicialmente se reportó, y aclaró que se trataba en realidad de mineral sin procesar.
No era oro: era polvo mineral
Durante una rueda de prensa, el vicefiscal de Investigación Criminal, Alfonso Gutiérrez Santillán, mostró públicamente parte del cargamento recuperado y explicó que se trata de un material carbonoso, utilizado como insumo para el procesamiento de metales. “No había lingotes, ni plata ni oro refinado. Era polvo mineral”, afirmó.
El funcionario cuestionó el informe difundido por Grupo Minero Bacis, que aseguraba el robo de 33 toneladas de concentrado de metales preciosos, y subrayó que la empresa ni siquiera ha presentado una denuncia formal por la carga.
Solo reclamaron el camión
Según Gutiérrez Santillán, la única comparecencia legal fue de parte de Fletes Durango S.A. de C.V., empresa transportista, que solicitó la devolución del camión robado, pero no del contenido.
El propio gobernador del estado, Pablo Lemus, confirmó la falta de denuncia y pidió a la minera presentarse ante las autoridades para aclarar lo sucedido. “Si hubo un robo, necesitamos la información completa. Hasta ahora no hay pruebas de que el material fuera oro o plata”, declaró.
Inconsistencias en los relatos
Las autoridades señalaron diversas inconsistencias en la versión de los hechos:
• Se habló de un robo en la “caseta de Chapala”, la cual no existe.
• El lugar descrito por el chofer, cerca de Tepatitlán, es una zona con tráfico pesado, lo que dificultaría un asalto como el que se describió.
• Hasta el momento, ni el conductor ni el guardia de seguridad han accedido a ampliar su declaración.
Investigación en curso
La Fiscalía mantiene abierta una carpeta de investigación, aunque hasta ahora no hay elementos que confirmen el robo de metales valiosos. El cargamento se encuentra bajo resguardo y se están realizando análisis técnicos para confirmar su composición exacta.
Por su parte, analistas del sector minero ya cuestionan si se trató de una exageración mediática, un error logístico o incluso un intento de fraude asegurador.