El sistema de transporte público en la ciudad de Durango enfrenta nuevas tensiones ante la posibilidad de un incremento en la tarifa del pasaje, que recientemente fue ajustada a 14 pesos.
Transportistas han señalado que el alza en los costos operativos, como combustible, mantenimiento y refacciones, hace necesario revisar nuevamente la tarifa para garantizar la viabilidad del servicio. Sin embargo, usuarios han manifestado inconformidad, al considerar que las condiciones actuales del transporte no justifican un nuevo aumento.
Entre las principales quejas destacan unidades en mal estado, deficiencias en la frecuencia de paso y cobertura limitada en algunas zonas de la capital, lo que impacta diariamente a miles de personas que dependen de este servicio para trasladarse a sus actividades.
El tema adquiere relevancia en el ámbito social y político, ya que un posible ajuste adicional, sin mejoras visibles en la calidad del servicio, podría incrementar el descontento ciudadano y generar presión hacia las autoridades encargadas de regular el sistema.
Hasta el momento, no se ha confirmado oficialmente un nuevo incremento, pero el debate continúa entre concesionarios, usuarios y autoridades, en medio de la exigencia de un transporte más eficiente y accesible.