José Antonio Kast, presidente electo de Chile tras los comicios celebrados este domingo, ha planteado un programa de gobierno centrado en el fortalecimiento de la seguridad, el control migratorio y la reducción del gasto público, ejes que marcaron su campaña electoral.
En materia de fronteras y migración, Kast propuso el denominado “Escudo Fronterizo”, un plan que contempla la instalación de muros de más de cinco metros de altura, zanjas, drones con reconocimiento facial y radares térmicos en los límites del país. Asimismo, planteó el uso de la fuerza del Estado en casos que considere necesarios, así como sanciones a empleadores que contraten a personas en situación migratoria irregular y la prohibición de arrendar viviendas a este sector.
Durante la campaña, el ahora mandatario electo sostuvo que uno de los objetivos principales será la expulsión de migrantes en situación irregular, aunque en etapas posteriores moderó su discurso y afirmó que buscaría “invitarlos a salir” del país. La política migratoria fue uno de los ejes centrales de su propuesta.
En el ámbito de la seguridad pública, Kast ha reiterado la necesidad de declarar una “emergencia nacional”, con el objetivo de reforzar el sistema penitenciario y combatir el narcotráfico. Dentro de este enfoque presentó el “Plan Implacable”, que contempla el fortalecimiento de las cárceles, el combate al comercio informal y el uso de fuerzas armadas y policiales contra organizaciones criminales. El presidente electo sostuvo reuniones previas con el equipo del presidente de El Salvador, Nayib Bukele, para conocer su estrategia de seguridad.
En el plano económico, Kast anunció la reducción de 6 mil millones de dólares en gasto estatal, aunque no detalló los rubros específicos en los que se aplicarían los recortes. También propuso una disminución de impuestos y una mayor participación del sector privado en áreas como salud y educación.
En salud, su programa incluye derivar parte de las listas de espera al sistema privado, reforzar el Plan Nacional de Salud Mental y fortalecer la atención primaria. En educación, propuso priorizar el “derecho de los padres a educar a sus hijos”, reducir el ausentismo escolar y revisar contenidos curriculares.
En materia de vivienda, el plan “Operación Sitio 3.0” plantea subsidios para la adquisición de terrenos o viviendas, así como medidas para atender campamentos, estableciendo que el silencio administrativo del Estado en proyectos habitacionales pueda considerarse como aprobación.
En política exterior, Kast expresó posturas críticas hacia el gobierno de Venezuela y se mostró partidario de una intervención internacional para provocar un cambio de gobierno en ese país. También ha señalado afinidades ideológicas con el presidente de Argentina, Javier Milei.
Finalmente, la llegada de Kast al poder ha reabierto el debate sobre eventuales indultos a exmilitares condenados por crímenes cometidos durante la dictadura, entre ellos Miguel Krassnoff, tema que no ha sido definido de manera oficial por el presidente electo.