El dirigente nacional del PRI, Alejandro Moreno Cárdenas, anunció este martes que presentó ante autoridades de Estados Unidos una denuncia contra el senador de Morena y exsecretario de Gobernación, Adán Augusto López Hernández, a quien acusó de tener presuntos vínculos con el crimen organizado y de participar en delitos como huachicol, contrabando y lavado de dinero.
De acuerdo con el líder priista, la denuncia fue entregada al Departamento de Justicia, al Departamento del Tesoro, a la DEA y al FBI, al argumentar que las actividades señaladas tendrían impacto transfronterizo. Moreno sostuvo que López Hernández formaría parte de un esquema ilegal de extracción de crudo en México para su traslado a refinerías estadounidenses y posterior reimportación como producto procesado.
En conferencia de prensa y a través de sus redes sociales, Moreno presentó documentos que, según dijo, respaldan la acusación y muestran la existencia de una red denominada “Cártel de Macuspana”, presuntamente encabezada por el expresidente Andrés Manuel López Obrador y operada junto con Adán Augusto. El priista aseguró que desde Palacio Nacional se facilitaron nombramientos y ascensos en la Marina que habrían beneficiado a funcionarios ligados a redes de huachicol y contrabando.
Moreno también vinculó a López Hernández con el exsecretario de Seguridad de Tabasco, Hernán Bermúdez Requena, actualmente procesado por su presunta relación con el grupo criminal “La Barredora”, acusado de secuestro y extorsión. Además, mencionó al senador morenista Carlos Lomelí, quien en el pasado fue sancionado por autoridades de Estados Unidos.
El presidente del PRI afirmó que las denuncias forman parte de una investigación de meses y que representan un “caso sólido” contra el legislador tabasqueño: “La infiltración del crimen organizado en el Gobierno de Morena se permitió desde los más altos niveles del poder”, señaló.
Morena responde: “Mentir, mentir y mentir”
Las reacciones no se hicieron esperar. Morena, a través de un comunicado en redes sociales, calificó las acusaciones como “patadas de ahogado” y aseguró que el PRI recurre a la calumnia ante la falta de respaldo social.
Por su parte, la presidenta nacional del partido, Luisa María Alcalde, defendió a López Hernández y rechazó las imputaciones: “Mentir, mentir y mentir es la estrategia del PRI. No tienen credibilidad y buscan distraer con campañas de odio”, declaró.