Ciudad de México.
El Gobierno de México revisará la posibilidad de reclamar bienes, activos o recursos vinculados con Ismael “El Mayo” Zambada, luego de que el dirigente histórico del Cártel de Sinaloa fuera condenado en Estados Unidos a cadena perpetua y al pago de 15 mil millones de dólares.
La presidenta Claudia Sheinbaum anunció que solicitará a la Fiscalía General de la República analizar si el Estado mexicano cuenta con mecanismos jurídicos para acceder a una parte de los recursos relacionados con el narcotraficante, como una posible reparación por los daños causados en el país.
Durante su conferencia matutina de este martes, la mandataria fue cuestionada sobre la posibilidad de que México participe en los procedimientos de recuperación o decomiso derivados de la sentencia dictada por una corte estadounidense. “Vamos a pedirle a la Fiscalía que revise”, respondió Sheinbaum.
La presidenta no explicó qué vías legales podrían emplearse para formular una reclamación ante Estados Unidos ni confirmó que el Gobierno mexicano tenga derecho automático sobre alguna porción de los 15 mil millones de dólares impuestos como parte de la condena contra Zambada.
La revisión que deberá realizar la Fiscalía también tendría que determinar si la eventual solicitud mexicana se limitaría a la sanción económica establecida por el tribunal o si podría abarcar propiedades, cuentas bancarias, empresas, inversiones y otros bienes patrimoniales presuntamente relacionados con las actividades criminales del sentenciado.
Hasta el momento no se ha informado si las autoridades estadounidenses han localizado activos suficientes para cubrir el monto ordenado por la corte. Tampoco se ha precisado si México ya inició algún procedimiento formal de cooperación internacional para identificar recursos de Zambada en territorio nacional o en otros países.
La posible reclamación se plantea después de que un tribunal federal estadounidense condenó a “El Mayo” Zambada a pasar el resto de su vida en prisión por delitos relacionados con el tráfico internacional de drogas, la delincuencia organizada y el lavado de dinero, además de imponerle el pago multimillonario.
Zambada encabezó durante décadas una de las principales estructuras del Cártel de Sinaloa y fue considerado uno de los dirigentes con mayor permanencia dentro del narcotráfico mexicano. Las autoridades estadounidenses lo responsabilizaron de coordinar operaciones destinadas a introducir grandes cantidades de drogas a ese país y administrar las ganancias obtenidas por la organización.
Durante la misma conferencia, Sheinbaum volvió a cuestionar la versión de Estados Unidos sobre la forma en la que ocurrió el traslado y la captura del dirigente criminal, quien llegó a territorio estadounidense el 25 de julio de 2024 a bordo de una aeronave en la que también viajaba Joaquín Guzmán López, hijo de Joaquín “El Chapo” Guzmán.
La mandataria señaló que existen elementos contradictorios respecto a la participación de agencias estadounidenses en el caso. “Es obvio, porque muestran un avión como si fuera una feria. La versión oficial es que ellos no participaron, es una contradicción que llevó a generar un conflicto interno en un grupo delincuencial con muchos efectos en Sinaloa, principalmente”, declaró.
Desde que se conoció la detención de Zambada, el Gobierno mexicano ha solicitado a Washington información detallada sobre las circunstancias del vuelo, el papel desempeñado por Guzmán López y la posible intervención de agentes estadounidenses antes de que la aeronave aterrizara en Nuevo México.
La controversia aumentó después de que el avión Beechcraft King Air 200 utilizado para trasladar a Zambada fuera incorporado como exhibición permanente al War Eagles Air Museum, ubicado en Santa Teresa, Nuevo México. La aeronave fue donada por el Buró Federal de Investigaciones y forma parte de una muestra relacionada con operaciones contra el crimen organizado.
Los visitantes del museo pueden recorrer el interior de la aeronave mediante el pago de una entrada de 15 dólares y observar los lugares ocupados por Zambada y Guzmán López durante el vuelo. La exposición también conserva bebidas, botanas y otros objetos relacionados con el traslado realizado en julio de 2024.



