El número de personas fallecidas presuntamente relacionadas con la aplicación de sueros vitaminados en Sonora ascendió a siete, luego de confirmarse la muerte de una joven de 19 años identificada como Lucero del Carmen Luna Ramírez.
De acuerdo con la información disponible, la joven falleció el pasado 22 de febrero, tras permanecer hospitalizada durante aproximadamente dos semanas. Previamente, había recibido un tratamiento intravenoso en una clínica privada, donde también fueron atendidas otras personas que posteriormente perdieron la vida.
El procedimiento fue realizado bajo la supervisión del médico identificado como Maximiano “N”, quien ya se encuentra en el centro de las investigaciones por estos hechos.
Este caso ha encendido alertas entre autoridades sanitarias debido a posibles incumplimientos a diversas normativas en materia de salud en México. Entre las irregularidades que se analizan se encuentran presuntas violaciones a la Ley General de Salud, así como al Reglamento de Insumos para la Salud.
Además, se ha señalado un posible incumplimiento de la Norma Oficial Mexicana NOM-022-SSA3-2012, la cual regula la correcta administración de terapias de infusión. Esta normativa establece, entre otros puntos, que los insumos intravenosos deben estar bajo control de la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) y que la preparación de soluciones debe realizarse exclusivamente en establecimientos autorizados, como droguerías, y no en consultorios.
Las autoridades correspondientes mantienen abiertas las investigaciones para determinar responsabilidades y esclarecer las condiciones en las que fueron aplicados estos tratamientos, en un caso que ha generado preocupación por los riesgos asociados a este tipo de prácticas.