La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, descartó la posibilidad de imponer visas a ciudadanos de Estados Unidos y Canadá, al considerar que dicha medida podría generar tensiones diplomáticas y afectar la relación bilateral entre las naciones.
Durante su conferencia matutina de este viernes, la mandataria afirmó que su gobierno mantiene una postura de cooperación y respeto con el pueblo estadounidense, pese a las diferencias existentes en temas como migración, seguridad y soberanía.
Sheinbaum señaló que México no busca confrontaciones con otros países y reiteró que la prioridad de su administración es fortalecer la relación de hermandad entre ambas naciones. Indicó que, aunque se han denunciado políticas discriminatorias contra mexicanos en el extranjero, su gobierno apuesta por el diálogo y la coordinación internacional.
La titular del Ejecutivo federal reconoció que una medida de este tipo podría representar una fuente de ingresos para el país; sin embargo, consideró más importante mantener abiertas las puertas al turismo y al intercambio cultural y económico.
Asimismo, destacó que México busca que visitantes extranjeros conozcan la riqueza cultural del país y continúe fortaleciéndose la actividad turística.
En relación con la cooperación bilateral en materia de seguridad, Sheinbaum informó que sostuvo una reunión con el senador estadounidense Markwayne Mullin y representantes del Gabinete de Seguridad, donde se abordaron temas relacionados con la colaboración entre ambos países.
La presidenta reiteró que cualquier acuerdo con gobiernos extranjeros debe realizarse bajo los principios de respeto mutuo y en apego a la Constitución mexicana, subrayando que su administración mantendrá la coordinación internacional sin permitir actos de injerencia.