La Organización Mundial de la Salud (OMS) informó que el actual brote de ébola en la República Democrática del Congo y Uganda no representa una emergencia pandémica, aunque sí constituye una emergencia de salud pública internacional que requiere atención y apoyo global.
El director general del organismo, Tedros Adhanom Ghebreyesus, explicó que el riesgo de propagación es alto a nivel nacional y regional, pero bajo a escala mundial, por lo que no se considera una pandemia.
El comité de emergencia de la OMS analizó la situación con 51 casos confirmados y coincidió en que, si bien no se trata del nivel máximo de alerta sanitaria, sí es necesario reforzar la respuesta internacional ante la enfermedad.
De acuerdo con la organización, el brote está relacionado con la variante Bundibugyo del virus del ébola, para la cual no existen vacunas ni tratamientos aprobados, lo que complica su contención.
Las autoridades sanitarias han alertado sobre factores que podrían acelerar la propagación, como la presencia de casos en zonas urbanas, contagios entre personal médico y el desplazamiento constante de población en regiones afectadas por conflictos.
La OMS señaló que ya mantiene equipos en el terreno, además del envío de suministros, personal especializado y recursos financieros para apoyar a los países afectados en el control del brote.
También advirtió que el desarrollo de una vacuna específica para esta variante podría tardar varios meses, mientras continúan las labores de vigilancia epidemiológica.
Hasta el momento, se han reportado alrededor de 600 casos y 139 muertes relacionadas con este brote, lo que mantiene en alerta a las autoridades sanitarias internacionales.



