La relación política entre México y España volvió a tensarse este lunes, luego de que la presidenta mexicana, Claudia Sheinbaum, insistiera en que la Corona española debe pedir disculpas por los abusos cometidos durante la Conquista.
“Todavía seguimos esperando”, dijo la mandataria en su conferencia matutina. Cuando se le preguntó sobre el interés de la princesa Leonor en visitar el Museo Nacional de Antropología e Historia y el Bosque de Chapultepec, Sheinbaum respondió: “Bueno, vamos a ver”.
Las declaraciones llegan en un momento de aparente acercamiento cultural entre ambos países: el Museo Nacional de Antropología y la fotógrafa Graciela Iturbide recibieron recientemente el premio Princesa de Asturias, y España inauguró una exposición sin precedentes de arte precolombino. Sin embargo, el gesto de Sheinbaum evidencia que la reconciliación diplomática aún enfrenta obstáculos.
Un conflicto histórico que no termina
El desencuentro comenzó en marzo de 2019, cuando el entonces presidente Andrés Manuel López Obrador envió una carta al rey Felipe VI pidiéndole disculpas por los excesos de los colonizadores durante la Conquista. La respuesta no vino de la Corona, sino del Gobierno de Pedro Sánchez, que rechazó con firmeza el contenido y lamentó la difusión pública de la misiva. Desde entonces, los vínculos políticos se enfriaron, aunque la cooperación económica, cultural y educativa se mantuvo.
En un video difundido en aquel momento, López Obrador argumentó que “la conquista se hizo con la espada y con la cruz”, destacando la necesidad de un acto simbólico de reconciliación. En 2021, su Gobierno ofreció disculpas por los abusos cometidos contra pueblos originarios tras la Independencia, e insistió en que España debería hacer lo propio.
“El objetivo era cerrar heridas, iniciar una nueva etapa”, dijo López Obrador en 2024. “¿Por qué no ofrecer una disculpa?”, cuestionó.
La respuesta española y las posturas internas
El Gobierno español ha reiterado que “la llegada, hace 500 años, de los españoles a las tierras mexicanas no puede juzgarse con criterios contemporáneos”. En 2019, instó a México a mirar hacia adelante y fortalecer la cooperación bilateral.
En España, la solicitud mexicana ha dividido opiniones. Sectores conservadores, como el partido Vox, consideran que “España no ha de pedir perdón por su gesta civilizatoria”, mientras que figuras de izquierda, como Podemos, respaldan la propuesta y piden una “recuperación de la memoria democrática”.
Los medios españoles, por su parte, han interpretado las declaraciones como un intento de confrontación política con la monarquía o como un uso simbólico de la historia para distraer de los problemas internos de México.