El minero Francisco Zapata Nájera logró sobrevivir durante 14 días atrapado a 300 metros de profundidad en la mina Santa Fe, en Rosario, Sinaloa, tras un colapso que lo dejó incomunicado en una zona inundada.
De acuerdo con el reporte del rescate, el trabajador evitó beber agua contaminada y logró mantenerse con vida únicamente humedeciéndose los labios, resguardado en una “burbuja de aire” que se formó en la parte más alta del área inundada.
Durante su aislamiento, Zapata logró mantenerse en un punto seguro mientras el nivel del agua subía, además de utilizar los recursos mínimos disponibles para sobrevivir hasta ser localizado por equipos de rescate.
El momento clave ocurrió cuando los rescatistas detectaron una señal de luz emitida por su lámpara minera, lo que permitió ubicarlo con vida tras días de búsqueda.
Elementos del Ejército y cuerpos de emergencia realizaron el rescate y brindaron atención durante varias horas bajo tierra antes de lograr su extracción. Posteriormente fue trasladado para recibir atención médica.
Tras ser rescatado, el minero afirmó: “Nunca perdí la fe”, en medio de un operativo que también confirmó el hallazgo sin vida de otro trabajador en la zona.