Lo que comenzó como una jornada de intensas lluvias el pasado viernes se transformó en una pesadilla para el centro de Texas. Inundaciones repentinas catalogadas como “catastróficas” desbordaron el río Guadalupe, arrasando comunidades, destrozando carreteras y dejando un saldo de al menos 70 personas fallecidas, entre ellas 21 niños. El epicentro de la tragedia: el condado de Kerr, que hasta este domingo reporta 59 muertes confirmadas.
Las imágenes que emergen de la zona muestran un escenario apocalíptico: casas desmoronadas, vehículos arrastrados por la corriente, y edificaciones parcialmente destruidas, incluyendo cabañas infantiles sepultadas en lodo. Algunas pertenencias de las niñas del Campamento Mystic, como colchones y prendas personales, quedaron esparcidas entre los escombros.
Campamento Mystic: dolor e incertidumbre
El Campamento Mystic, un campamento cristiano de verano para niñas con casi 100 años de historia, se convirtió en el símbolo más desgarrador de esta tragedia. Hasta este domingo, al menos 11 menores continúan desaparecidas. La comunidad, devastada, ha visto confirmarse ya la muerte de cuatro de estas niñas. Padres y rescatistas siguen aferrados a la esperanza, aunque las horas pasan y las probabilidades disminuyen.
“Estamos buscando día y noche. No vamos a detenernos hasta encontrar a cada una de ellas”, aseguró el vicegobernador de Texas, Dan Patrick. Los esfuerzos incluyen patrullajes en bote, sobrevuelos y operaciones terrestres en terreno difícil y anegado. Más de 1.000 efectivos están involucrados en las tareas de búsqueda y rescate.
Trump declara desastre mayor
Ante la magnitud de la catástrofe, el presidente Donald Trump firmó una declaración de desastre mayor para el condado de Kerr, lo que habilita el acceso a recursos federales de emergencia. “Estas familias están sufriendo una tragedia inimaginable”, escribió el mandatario en su red social Truth Social. La medida busca acelerar el apoyo logístico y financiero a los servicios de emergencia y a las comunidades afectadas.
El gobernador de Texas, Greg Abbott, informó que más de 850 personas han sido rescatadas, algunas de ellas “aferradas a árboles para salvar sus vidas”. Además, indicó que continúan las tareas para identificar a las víctimas, ya que 18 adultos y 4 menores fallecidos aún no han sido reconocidos oficialmente.
Solidaridad nacional
Desde otras regiones del país, también se han expresado muestras de solidaridad. Andy Beshear, gobernador de Kentucky —estado que vivió su propia catástrofe por inundaciones en 2022— envió un mensaje de apoyo: “Kentucky los quiere. Sabemos por lo que están pasando… Lo que estas familias están viviendo ahora es un infierno”.
Una tragedia sin precedentes
El impacto de las lluvias fue extremo: algunas zonas recibieron la precipitación equivalente a un mes en solo unas horas. Las carreteras colapsaron, las defensas naturales cedieron y el río Guadalupe se convirtió en una corriente violenta que arrasó con todo a su paso. Además del condado de Kerr, se reportaron muertes en los condados de Burnet (3) y Travis (4).
Las autoridades aseguran que no bajarán la guardia hasta encontrar a todos los desaparecidos.