Durante las protestas de transportistas y campesinos en Camargo, Cecilia Salas, jefa de la Secretaría de Apoyo al Desarrollo Rural (SADER), informó a los manifestantes que había recibido órdenes “desde México” para tomar fotografías y videos de los participantes en el bloqueo, y que ya existen carpetas de investigación abiertas en su contra.
Los transportistas rechazaron estas acciones y corrieron a la funcionaria del lugar. Salas Chávez explicó que su intervención respondía a directrices del gobierno federal, según indicó, y reiteró que los expedientes ya se encuentran en trámite.
El incidente generó malestar entre productores y transportistas, quienes consideran que las medidas no abordan sus demandas, mientras denuncian un ambiente de presión y vigilancia durante sus protestas.