El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció este domingo la suspensión inmediata de toda la ayuda a Colombia, tras lanzar una dura acusación contra su homólogo colombiano, Gustavo Petro, a quien calificó como un “líder del narcotráfico”.
En un mensaje publicado en su red social Truth Social, Trump aseguró que “la producción masiva de drogas se ha convertido, con diferencia, en el mayor negocio de Colombia, y Petro no hace nada para detenerlo”. Además, señaló que los subsidios y apoyos estadounidenses hacia el país sudamericano se han convertido en una “estafa a largo plazo”, por lo que ordenó detener “cualquier forma de pago o subsidio a Colombia, a partir de hoy”.
El mandatario estadounidense fue más allá y lanzó una advertencia directa a Bogotá, asegurando que si Petro no “cierra de inmediato los campos de exterminio que representan las zonas de producción de droga”, Estados Unidos “los cerrará por él, y no será bonito”.
La decisión marca un duro golpe a las relaciones bilaterales entre Washington y Bogotá, que por más de cuatro décadas han mantenido una estrecha cooperación en materia de lucha contra el narcotráfico. Colombia ha sido uno de los principales receptores de ayuda estadounidense, tanto económica como de inteligencia, para combatir las redes de cocaína.
Cabe recordar que, en septiembre, la administración Trump ya había acusado al gobierno colombiano de “fracasar demostrablemente” en sus compromisos antidrogas, aunque entonces se había comprometido a mantener el flujo de asistencia.
Petro acusa a EE.UU. de “asesinato” en aguas colombianas
Las declaraciones de Trump ocurrieron pocas horas después de que Gustavo Petro acusara a Estados Unidos de “asesinar a un pescador colombiano” durante una operación en el Caribe.
En un mensaje en su cuenta de X (antes Twitter), el presidente colombiano denunció que “funcionarios del Gobierno de Estados Unidos han cometido un asesinato y violado nuestra soberanía en aguas territoriales”, al referirse al ataque del jueves contra una embarcación señalada inicialmente como “narcoterrorista”, donde murió Alejandro Carranza, un pescador que —según Petro— “no tenía vínculos con el narcotráfico”.
Petro exigió explicaciones a la Casa Blanca y pidió que se esclarezca si el ataque ocurrió realmente en aguas internacionales, como sostiene Washington, o dentro del territorio marítimo colombiano.
El intercambio de acusaciones entre ambos mandatarios agrava la tensión diplomática entre Estados Unidos y Colombia, en un momento clave para la cooperación bilateral en materia de seguridad y control del narcotráfico.