La Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) ordenó el congelamiento de cuentas bancarias del gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, así como de familiares directos y diversos funcionarios señalados en investigaciones relacionadas con presuntos vínculos con el narcotráfico.
De acuerdo con información difundida en los últimos días, la medida habría sido aplicada de manera preventiva tras las acusaciones emitidas por el Departamento de Justicia de Estados Unidos contra funcionarios y exfuncionarios sinaloenses presuntamente relacionados con el Cártel de Sinaloa.
Entre las personas incluidas en el bloqueo financiero se encontrarían los hijos de Rocha Moya: Rubén Rocha Ruiz, Ricardo Rocha Ruiz y José de Jesús Rocha Ruiz, además del senador morenista Enrique Inzunza Cázarez y otros integrantes de corporaciones de seguridad y exfuncionarios estatales.
La medida habría sido notificada al sistema financiero mexicano a través de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV), lo que implica la suspensión de operaciones bancarias y el congelamiento de activos mientras continúan las investigaciones correspondientes.
Entre los funcionarios señalados por autoridades estadounidenses figuran también Gerardo Mérida Sánchez, exsecretario de Seguridad Pública de Sinaloa; Enrique Díaz Vega, exsecretario de Administración y Finanzas; así como mandos de corporaciones policiacas estatales y municipales.
Durante su conferencia matutina, la presidenta Claudia Sheinbaum señaló que no contaba con información específica sobre el congelamiento de cuentas, aunque indicó que la UIF actúa de manera técnica cuando detecta irregularidades financieras.
Las acusaciones contra funcionarios sinaloenses fueron dadas a conocer por autoridades de Estados Unidos el pasado 29 de abril, dentro de las acciones emprendidas contra estructuras presuntamente vinculadas al narcotráfico y al Cártel de Sinaloa.