
La incertidumbre y el dolor mantienen en vilo a una familia duranguense. Las madres buscadoras en Durango dieron a conocer que los teléfonos celulares de Saúl Antonio Graciano García, de 13 años, y su padre, Saúl Jaime Graciano González, de 35, marcaron su última ubicación en El Verde, municipio de Concordia, Sinaloa, una zona donde recientemente se han localizado fosas clandestinas.
Padre e hijo, originarios de Canatlán, Durango, desaparecieron el pasado 17 de diciembre de 2025 cuando regresaban a casa. De acuerdo con la información compartida por familiares y colectivos, el adulto trabajaba en Sinaloa y emprendió el viaje de retorno acompañado de su hijo a bordo de una camioneta blanca Dodge Nitro, procedentes del área de Culiacán/Mazatlán con destino a Durango.
En su última comunicación telefónica informaron que se encontraban bien y ya venían en camino. Sin embargo, nunca llegaron a su destino.
Con el paso de las semanas y ante la falta de noticias, la preocupación creció. La geolocalización de los dispositivos móviles encendió las alarmas al marcar como último punto de registro la comunidad de El Verde, donde en febrero de 2026 se han reportado al menos dos a cinco fosas clandestinas, algunas con restos ya exhumados e incluso identificados, entre ellos personas reportadas como desaparecidas en fechas recientes.
La zona ha sido escenario de intensas jornadas de búsqueda. El pasado 9 de febrero, decenas de familiares provenientes de Durango y otros estados, integrados en colectivos como Buscando Emilios, acudieron al sitio con recursos limitados para intentar localizar indicios que permitan dar con el paradero de sus seres queridos.
Sobre este caso, el comisionado estatal de búsqueda de personas en Durango, Carlos Burciaga, confirmó que tiene conocimiento de la información relacionada con la última ubicación en El Verde, datos que —según explicó— le han sido compartidos directamente por colectivos de búsqueda. Hasta el momento no se han informado avances oficiales específicos en torno a la localización del padre y su hijo.
Mientras tanto, la familia mantiene la esperanza, aunque el temor es inevitable ante el contexto de violencia en la región. No existe confirmación oficial de que hayan sido localizados entre los restos exhumados, pero la coincidencia geográfica ha intensificado la angustia.
Las fichas de búsqueda continúan circulando en redes sociales como Facebook e Instagram, donde familiares piden el apoyo de la ciudadanía. Cualquier información puede ser reportada a la Fiscalía General del Estado de Durango al 618 137 3541 o al número de emergencias 911.
A casi dos meses de su desaparición, la pregunta sigue sin respuesta: ¿dónde están Saúl y su hijo? La búsqueda no se detiene.