Redacción
Desde hace más de dos meses, Sofía, una niña de 9 años, permanece separada de su madre sin que exista una sentencia judicial que sustente dicha medida. El caso fue denunciado públicamente por Cristina Caballero Arreola, quien acusa omisiones, retrasos y maltrato institucional por parte de autoridades de la Fiscalía y del sistema judicial, tras un conflicto legal con su expareja.
En entrevista, Cristina relató que durante ocho años de matrimonio con Jonathan Alexis Picaso Montoya vivió violencia psicológica y conductas de control. Tras la separación, ambos acordaron una custodia compartida, bajo un esquema semanal alternado, periodo en el que —asegura— su hija mantenía una relación cercana, estable y constante con ella.
Debido a la violencia, Cristina acudió al Centro de Justicia para las Mujeres y posteriormente a la Fiscalía Especializada de la Mujer para interponer una denuncia. No obstante, afirma que tiempo después el padre denunció en su contra y, sin que se emitiera una resolución de fondo ni una sentencia definitiva, se dictó una medida de protección a favor del hombre, lo que derivó en la separación inmediata de la menor.
Desde entonces, la madre señala que no ha podido convivir libremente con su hija por más de 60 días, pese a que no existe un dictamen pericial ni una resolución judicial que justifique la restricción. Además, denunció haber recibido un trato grosero y revictimizante por parte de autoridades ministeriales.
Cristina también señaló que el 14 de julio de 2025, la agente del Ministerio Público Ofelia Gallegos Castillo le negó información clara sobre el avance del caso y le habló de supuestas “cositas” detectadas en una escucha relacionada con la menor, sin mostrar documentos ni explicar el sustento legal de dichas afirmaciones.
A esta situación se suma el presunto incumplimiento de convivencias ordenadas por un juez. De acuerdo con la denunciante, el padre no ha presentado a la niña durante cuatro sábados consecutivos en el Centro de Convivencias del Tribunal Superior de Justicia, sin que hasta el momento se le haya aplicado alguna sanción.
Asimismo, afirmó que el hombre ha faltado de manera reiterada a audiencias judiciales, argumentando accidentes, lo que ha provocado retrasos en el proceso y ha prolongado la separación entre madre e hija.
Cristina expresó su preocupación por los cambios emocionales que ha notado en Sofía, los cuales —considera— podrían estar relacionados con manipulación o afectaciones psicológicas, sin que hasta ahora las autoridades hayan realizado una investigación integral con enfoque en el interés superior de la niñez.
Ante la falta de respuestas y avances, la madre decidió hacer pública su denuncia, al considerar que la inacción de las autoridades mantiene a una niña separada de su madre sin una resolución legal que lo justifique.