Un escándalo de alcance nacional se desató luego de que dos presuntos elementos activos de la Guardia Nacional fueran señalados como responsables directos de la ejecución a balazos de un civil en la ciudad de Chihuahua.
Los detenidos fueron identificados como Eduardo Miguel M. y Jesús Eduardo M. C., quienes presuntamente participaron en el asesinato de Adrián Muñoz Morales, de 40 años de edad, ocurrido el pasado 26 de diciembre en la colonia Riberas de Sacramento, al norte de la capital del estado.
De acuerdo con información obtenida durante las investigaciones, agentes de la Agencia Estatal de Investigación (AEI), en coordinación con la Policía Municipal adscrita al grupo de inteligencia, activaron un operativo inmediato tras el homicidio. Como parte de las indagatorias, se realizó el análisis de cámaras del sistema de videovigilancia PECUU, lo que permitió identificar y ubicar a los presuntos responsables.
Derivado de estas acciones, Eduardo Miguel M. fue detenido en flagrancia en la colonia El Porvenir, mientras que Jesús Eduardo M. C. fue asegurado posteriormente sobre la Vialidad Sacramento, ambos puntos ubicados al norte de la ciudad.


Hasta el momento, ni la Fiscalía General del Estado ni la Guardia Nacional han emitido información oficial que confirme o descarte que los detenidos pertenezcan de manera activa a las filas de dicha corporación federal, lo que ha generado indignación, incertidumbre y presión pública, ante la gravedad de los señalamientos.
El caso ya es catalogado como de alto impacto, al involucrar presuntamente a integrantes de una corporación federal señalados de actuar como sicarios, situación que podría derivar en investigaciones a nivel nacional y la posible intervención de instancias federales.
Las autoridades mantienen hermetismo total, mientras continúan las indagatorias para esclarecer los hechos y deslindar responsabilidades conforme a la ley.