Siete policías municipales asignados a la escolta del alcalde Carlos Manzo Rodríguez fueron detenidos por su presunta responsabilidad en el homicidio del edil, ocurrido el pasado 1 de noviembre durante los festejos del Día de Muertos. La Fiscalía General del Estado (FGE) los acusa de homicidio calificado en comisión por omisión, al considerar que no actuaron para evitar el ataque.
La captura se llevó a cabo dentro de la Casa de la Cultura de Uruapan, inmueble que Manzo utilizaba como oficina alterna de la presidencia municipal y ubicado a pocos metros de donde fue asesinado. Los detenidos —seis hombres y una mujer— fueron trasladados en un operativo federal y estatal a la ciudad de Morelia, para luego ser ingresados al Centro de Readaptación Social David Franco Rodríguez, en el municipio de Charo.
La FGE confirmó las aprehensiones a través de un comunicado oficial, donde precisó que los elementos contaban con órdenes de arresto por su probable participación en el delito mencionado.
Fuentes policiales informaron que entre los detenidos estaría el escolta que abatió al menor Víctor Manuel “N”, señalado como el autor material del ataque contra el alcalde. Su identidad se mantiene reservada para preservar el debido proceso.
Mientras tanto, la audiencia de Jorge Armando “N”, alias El Licenciado —identificado como autor intelectual del crimen y detenido el 19 de noviembre— fue aplazada. El trámite judicial quedó pendiente de que los escoltas sean presentados ante la autoridad, con el fin de desahogar el caso en una sola sesión.
Las investigaciones también señalan que el homicidio de Manzo fue ordenado por Ramón Ángel Álvarez, El R1, presunto líder de una célula del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) que opera en varios municipios de Michoacán.