El entorno para hacer negocios en México enfrenta un nuevo matiz de incertidumbre. Según la Encuesta sobre las Expectativas de los Especialistas en Economía del Sector Privado de octubre de 2025, elaborada por el Banco de México (Banxico), el cobro de impuestos comenzó a figurar entre los principales obstáculos para las empresas en el país, reflejando un creciente nerviosismo ante el entorno fiscal.
Se trata de la primera ocasión en que el tema tributario aparece entre las principales inquietudes señaladas por analistas y expertos del sector privado, justo días después de la aprobación de la Ley de Ingresos 2026. En octubre de 2024, las cargas fiscales no figuraban como un factor relevante en esta medición.
Inseguridad, Estado de derecho y corrupción siguen dominando
Pese a la irrupción del tema fiscal, los problemas estructurales continúan encabezando la lista de obstáculos para la inversión y la actividad empresarial en el país.
De acuerdo con la encuesta, el crimen se mantiene en primer lugar con 27%, seguido por la falta de Estado de derecho (23%) y la corrupción (21%), desafíos que persisten en el arranque del gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum.
Especialistas señalan que la combinación de violencia, debilidad institucional y nuevas presiones fiscales podría mermar la competitividad nacional y frenar decisiones de expansión empresarial en sectores sensibles a la incertidumbre regulatoria.
Sector privado expresa preocupación por política fiscal
Las inquietudes del sector privado no son aisladas. La Alianza Nacional de Pequeños Comerciantes (ANPEC) reiteró su rechazo al incremento del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) aprobado recientemente para bebidas saborizadas y cigarros.
“El IEPS es un impuesto fallido y en los próximos meses volverá a demostrar su ineficacia. (…) Haremos saber a la población que los incrementos de precio que se den a partir de enero serán responsabilidad directa de esta decisión tomada por la mayoría de los diputados”, advirtió la asociación.
La ANPEC advirtió que el aumento podría derivar en caídas de ventas, cierre de pequeños comercios, pérdida de empleos y una reducción en los ingresos de miles de familias que dependen de estos negocios.
Panorama incierto para la inversión
Analistas consultados destacan que la incorporación del tema fiscal a las principales preocupaciones coincide con el ciclo de ajustes tributarios proyectados por el gobierno federal y la expectativa de una mayor presión recaudatoria en 2026, lo que podría influir en decisiones de inversión en medio del reto más amplio de garantizar seguridad, certeza jurídica y competitividad.